El 1º de Mayo del 2021

Miguel Andrade Orellana

El recrudecimiento de la pandemia y la ineptitud del Estado y gobierno para combatir y desaparecer sus efectos que golpean más a los pobres del Ecuador, ahora obligó a los trabajadores a conmemorar el 1º de Mayo en medio del confinamiento. Esta medida “necesaria” por las circunstancias imperantes, ha sido aprovechada por los gobernantes para impedir que miles de hombres y mujeres en el país, se lancen a las calles a expresar su rechazo a las políticas antipopulares del gobierno de Lenín Moreno.

A pesar de que en las ciudades del país están muriendo diariariamente empleados y trabajadores, el pueblo ecuatoriano, tomando en cuenta las medidas protocolares ordenadas, está preparándose para demandar la urgente atención a sus necesidades más sentidas como: empleo, salario digno, atención sanitaria y masiva vacunación anti-covid, que cubra la atención de  los 17 millones de habitantes.

No podemos olvidar que, a lo largo de la historia nacional, el Primero de Mayo siempre ha sido un día de unidad, de lucha y solidaridad internacional de la clase obrera; clase social que, al igual que a la clase de los esclavos y campesinos de la gleba en su tiempo, les correspondió la misión de derrocar al régimen imperante, a la clase obrera le corresponde ahora, la tarea de desempeñar la vanguardia en la lucha por transformar el capitalismo y edificar la nueva sociedad de los trabajadores.

Al saludar a los hombres y mujeres trabajadores del Ecuador y el mundo, expreso mi anhelo porque la lucha por los salarios justos, por el empleo, por la vida, por los derechos y la libertad nunca desmaye y, la unidad y lucha de los trabajadores y pueblos del mundo se fortalezca.