Concéntricas alianzas

Efrén Sarango

Todo al viento puede ser

con la magia de tus manos,

con la risa a flor de labios

que nos hace renacer.

Con la miel de tu existir

en las cuencas trasnochadas

de este piélago profano

el dolor es mi partir.

Todo aquello celestial

se mudó para las sombras

y entre ruidos infernales

se aproxima a lo casual.

Es tal vez la inspiración

y otras formas materiales

las que claman la desdicha

que me hieren con pasión.

Eres viento sin dolor,

sin espacio ni lamentos

que se triza sin sentirlo

entre el fuego y el sopor.

Noche negra fantasmal

al final de mi camino

lastimando mis heridas

de manera angelical.

Rostros tristes a rabiar

por la dermis de la noche,

entre llantos y congoja

que nos hacen trepidar.

Vas y vienes sin mostrar

las aristas de tus bocas

mientras fundes en tu lecho

una almohada singular.