La madre y las madres

Luis Pineda

El título puede parecer extraño, pero la realidad es que la madre es en realidad numerosas madres: madre, esposa, psicóloga, nutricionista, pedagoga y varios etc., más.

Para profundizar en el tema, los ofrecemos algunos fragmentos del artículo del padre Pedro Pierre “Madre de muchos hijos”:

“Así son nuestras madres, así son todas las mujeres, hayan o no parido: ¡Madres de muchos hijos! porque crían muchas criaturas, de ellas, de otros familiares y hasta de amigas y vecinas. Ser madre no es sólo dar a luz una vez en sangre y dolores, sino ayudar a los hijos propios y ajenos a nacer a ellos mismos: a amarse, valorarse, despertar sus talentos, cualidades y capacidades. Ser madre es acompañar, aconsejar, ser cómplice, ayudar a cada uno a parirse a una vida plenamente humana y feliz.

¡Cuántas mujeres nos han ayudado a crecer, a encontrarnos, a descubrir el camino adecuado, la palabra justa! ¡Cuántas mujeres nos han ayudado a amar de verdad, a enamorarnos, a entregarnos, a apasionarnos por una causa grande, más grande que nosotros! ¡Cuántas mujeres nos han ayudado a encontrar a un Dios de la Vida, a un Jesús compañero, una comunidad de hermanos verdaderos más allá de la familia, un Reino de fraternidad y justicia a construir cada día! ¡Madres conocidas y no reconocidas que pintan de paraíso los días tristes y las horas de desánimo! Madres que paren una y otra vez los hijos propios y ajenos. ¡Bendito vientre que nos abrigó y nos tejió durante nueve meses y bendito corazón que latió y late para que vivamos y amemos de verdad! ¡Benditos ojos que no se cansan de mirar y esperar, a veces contra toda esperanza hasta que logren una vida nueva! Son partos repetidos, dolorosos que hacen sangrar el corazón. Logros y victorias repetidas que les ensanchan la vida y la felicidad.

¿Sabemos ser agradecidos a lo menos una vez al año? ¿Cuándo dejaremos de comprar para el día de la madre un canasto lleno de alimentos para que, otro día, su Día, se cansen a cocinar mientras degustamos una cerveza acompañada de palabras y risas de mal gusto? ¿Sabemos ser cariñosos siempre con nuestras madres, regalarles una flor para su santo, su cumpleaños, su día, el día de las mujeres… y cuando se nos ocurra, sin razón, sino para decirles ‘Te quiero, madre’!

Además, ¿sabemos reconocer que son el rostro femenino de Dios, nada menos? Él nos ha creado “a su imagen y semejanza”, varón y mujer. El varón es -debe ser- el rostro masculino de Dios. La mujer es su rostro femenino. Las parejas que se aman son el rostro completo de Dios, por eso que el matrimonio es un sacramento, es decir, presencia real de Dios padre y madre entre nosotras y nosotros.

El primer papa que reconoció públicamente esta verdad que Dios es “Padre y Madre” fue el papa Juan Pablo 1°, antecesor del papa Juan Pablo 2°. Eso fue en el año 1978. Y sus palabras llevaron mucha polvareda entre los clérigos tradicionalistas, atrasados y machistas. Pero quedó para la historia y la grandeza de la mujer.”