HOMENAJE A LAS MUJERES QUE PARTICIPAN EN LAS LUCHAS COTIDIANAS

Luis Pineda

“Son cosas de mujeres, se dice también. El racismo y el machismo beben de las mismas fuentes y escupen palabras parecidas. Rara vez se menciona a las mujeres europeas que protagonizaron la conquista de América o a las mujeres criollas que empuñaron la espada en las guerras de la independencia, aunque los historiadores machistas bien podrían, al menos, aplaudirles las virtudes guerreras. Y mucho menos se habla de las indias y de las negras que encabezaron algunas de las muchas rebeliones de la era colonial. La historia oficial de las Américas sólo hace un lugarcito a las fieles sombras de los próceres, a las madres abnegadas y a las viudas sufrientes: la bandera, el bordado y el luto.

Esas son las invisibles; por milagro aparecen, muy de vez en cuando, escarbando mucho. No hay tradición cultural que no justifique el monopolio masculino de las armas y de la palabra, ni tradición popular que no perpetúe el desprestigio de la mujer o que no la denuncie como peligro. Enseñan los proverbios, transmitidos por herencia, que la mujer y la mentira nacieron el mismo día y que la palabra de mujer no vale un alfiler, y en la mitología campesina latinoamericana son casi siempre fantasmas de mujeres, en busca de venganza, las temibles ánimas, las luces malas, que por las noches acechan a los caminantes. En la vigilia y en el sueño, se delata el pánico masculino ante la posible invasión femenina de los vedados territorios del placer y del poder, y así ha sido desde los siglos de los siglos.” Eduardo Galeano

Sin embargo, afortunadamente, los levantamientos populares (indígenas, obreros, campesinos, estudiantes, pobladores barriales), evidencian la participación no solamente de hombres sino de mujeres, ancianos, niñez y juventud. Es decir, la familia participa en los diferentes momentos sociales, económicos, culturales y políticos.

El heroísmo de las mujeres aparece no solamente en los momentos de las luchas populares, sino que en los actos de cada día, lo confirma el comentario “Las otras mujeres” cuyo autor corresponde a jsr:

“Las que no leen poesía, las que no compran libros, las que no toman café capushino, solo de olla, no van al teatro, sólo a fiestas patronales.

Ellas… Son de remendar ropa, asean casas, no son de cocinas integrales, el fogón es su mejor estufa.

Ellas… No saben de médicos, son de curar cualquier cosa con remedios caseros, no le gritan a los hijos, los regocijan.

Ellas… Son las verdaderas heroínas que el mundo tiene, sin ellas más del 70% de la población moriría de hambre.

Ellas… Son de corazón humilde, no rajan en labores rudas, son de mal ortografía pero, de grandes mensajes profundos.

Ellas… De clase baja, pero más altas que las de uña y pipí guante, más fuertes que un roble y sobre todo,… Más mujeres que muchas que creen saberlo todo.

DIOS BENDIGA A TANTAS PRECIOSURAS QUE HAY POR TODO EL MUNDO.”