20 / 08 / 2018

Archivo Loja, Ecuador

Campos Ortega Romero

Campos Ortega Romero

La Asamblea General de las Naciones Unidas, de acuerdo a la recomendación de la Conferencia Mundial de Ministros encargados de la Juventud en el año de 1999, indica que el 12 de agosto sea declarado Día Internacional de la Juventud. Comenzaremos señalando que la participación de la juventud constituye clave del fortalecimiento democrático en todos los países del mundo. Mientras que en las políticas de infancia la palabra clave es protección y en las políticas hacia la mujer la palabra clave es igualdad, en las políticas de juventud esa palabra clave es participación. Por ello, y por su contribución al fortalecimiento democrático, resulta imperioso promover la participación ciudadana de los jóvenes, modernizando las prácticas y las instituciones políticas, educando para y desde la participación, promoviendo nuevos espacios participativos, apoyando las organizaciones y los movimientos juveniles en su rol de representación de intereses, y evitando celosamente la manipulación y el clientelismo.


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 Para la cultura andina, agosto constituye el mes de la Pachamama, mes de la madre tierra para celebrarla y recordarla por la sincronicidad con el calendario agroastronómico andino, donde se sostiene que la tierra despierta de su letargo o descanso. Cuando la tierra despierta de esta fase de transición, iniciada a fines de junio con el año nuevo andino, se dice que tiene hambre y debido a ello necesita reponer las fuerzas y comer, amén de todas las ofertas u ofrendas que se realizan en mérito de esta tradición. Para saciar el hambre de la Pachamama los andinos se basan en el principio de ayni por el cual la madre tierra entiende y comparte las mismas necesidades humanas, a la par que sus requerimientos pueden ser simples y pares a la propia dieta humana, por ello en muchos casos se le da de comer y beber a la Pachamama de los mismos gustos o de la más exquisita gastronomía de la propia comunidad.


La campaña de la Consulta Popular,  y la realización de la misma dejó una clara muestra de que se están sembrando funestas semillas de violencia y de odio en la cotidianidad de la política nacional, acción que contrasta con la vocación pacífica y democrática de nuestro país, el abuso de la fuerza venga de donde venga entristece la vida de los pueblos, consideramos que es necesario decir a flor de piel, sí a la oposición con las armas de la razón y la verdad, al terrorismo, odio y libertinaje, para mantener a nuestro Ecuador en los limpios senderos de la paz social y el pluralismo que quita la sonrisa de los niños, agrieta la cara de las mujeres y rompe el descanso de los ancianos. 


En estos tiempos de modernidad y marketing, está en boga los concursos para encontrar los mejores hombres, padres, mujeres, madres, inversionistas, ejecutivos, instrumentistas, cantantes, tenistas, futbolistas, el “mejor ecuatoriano” en definitiva el mejor de todas las actividades humanas, seguramente para enaltecer el espíritu cívico de los ecuatorianos que nos conduzca a crecer con valores para elevar la autoestima. Pero hay una riqueza mucho más trascendente y vasta que está deja en el olvido, y necesitamos extraerla para con ella hacer un país enteramente mejor que el actual. Se trata de la riqueza humana contenida en la mentalidad de todos los ecuatorianos, escondida como el petróleo en las entrañas de la tierra, sepultada por nuestros complejos y vergüenzas centenarias.


En estos momentos de dimes y diretes que atraviesa la política en nuestro país se hace imperiosa la necesidad de inventariar el pensamiento del ideólogo y político del insigne maestro Juan María Montalvo Fiallos, al recordar un aniversario más de su muerte en París en el mes de enero del año 1889, recordamos que fue escritor, ensayista, que se inmortalizó por su pensamiento liberal y su férrea oposición a la dictadura conservadora de Gabriel García Moreno e Ignacio de Veintimilla. 


Recordamos que la fecha del día del periodismo ecuatoriano, se instituyó el 7 de agosto de 1922, mediante decreto del Congreso Nacional, signando al 5 de enero como el Día del Periodista, en homenaje  a la fecha señalada en el año de 1792, circuló por primera vez el periódico “Primicias de la Cultura de Quito” del precursor y prócer de la Independencia, Eugenio de Santa Cruz y Espejo, junto a ello consideramos algunas reflexiones.


Hoy por hoy el predominio de la sociedad de mercado en la cual el consumo ocupa el lugar del valor supremo para volvernos público de supermercado, individualistas a un paso de la indolencia, uno puede preguntarse, corazón adentro, si todavía es posible que el ser humano cultive la solidaridad y se interese por algo más que la ganancia y los éxitos banales, como es lo más bello que le puede suceder al ser humano, la amistad.


Santayana, acusa: “Quienes no pueden recordar el pasado, están condenados a repetirlo”. En efecto la historia nos ha demostrado que la organización sindical constituye fuerza, en tanto se convierta en una herramienta de defensa para los trabajadores. Por aquello que la memoria es frágil se hace necesario inventariar la historia, en el presente caso la historia de los trabajadores ecuatorianos. Para comprender, porque: el 15 de Noviembre de 1922, se constituye en el bautismo de sangre de la clase obrera de nuestro país.


Más vale tarde que nunca, sentencia el adagio popular, por ello a nuestro modo y manera, queremos saludar y homenajear a las mujeres y hombres de Loja, provincia y país que trabajan con sus manos junto con los conocimientos teóricos y prácticos de su oficio y sus creaciones son llamadas artesanías, que contempla desde los objetos utilitarios como vestimentas, herramientas, hasta adornos como joyas y objetos meramente decorativos, nos referimos con admiración y respeto a los artesanos de todo nuestro Ecuador.


Colada morada y guaguas de pan

Publicado en Columnista Noviembre 06 2017 0

La muerte y su significado son manifestaciones en torno a distintos rituales en los pueblos andinos, constituyen la suma de una larga tradición, que todavía prevalece en los pueblos de nuestro país, rememorando el Día de los Muertos rito conocido como “Aya Marcay” o culto a los muertos, práctica que realizan en honor a sus soberanos difuntos. Así  reseñan las crónicas de Guamán Poma de Ayala, en la época del incario, la preparación del cadáver para la momificación consistía en que el fallecido era vestido con sus mejores trajes acompañado con productos que más le agradaban en vida para luego usar técnicas de embalsamamiento y momificar a sus muertos con telares especiales, para enterrarlos con danzas, cánticos y comida. Nuestra cultura andina en particular la cultura Quichua de lo que hoy es Ecuador celebraban este acontecimiento en el denominado “Aya Marcay” (mes de los muertos) que coincide entre los actuales meses de octubre y noviembre. 


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