15 / 11 / 2019

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Los expertos hablan: ¿Cómo construir un hogar?

Los expertos hablan: ¿Cómo construir un hogar?

Publicado en Loja Escrito por  Octubre 07 2019 tamaño de la fuente disminuir el tamaño de la fuente aumentar tamaño de la fuente
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Loja, ciudad ubicada al sur del Ecuador, tiene una sociedad culturalmente más conservadora que muchas otras del país, esto se evidencia en la población. Los índices del Instituto de Estadísticas y Censos (INEC) señalan que la mayor parte de la población es casada, en cifras se representa en 41,7% y si hablamos de divorcios tan solo hay 1,9%. En Loja, los matrimonios son una estructura muy fuerte para la sociedad, esto se debe, como antes se mencionó, a las arraigadas costumbres. Es común encontrarse con parejas adultas en las plazas y parques de la ciudad, en su mayoría estos matrimonios comparten décadas de historia.

Como es el caso de don José Pío y doña Bertha Ortega quienes llevan cerca de 58 años de matrimonio. Ellos aceptan que el camino no ha sido nada fácil, sin embargo confesaron que el secreto es el respeto mutuo y el diálogo. Bertha comentó que los problemas siempre son superables. “No son necesarias las discusiones, en todos mis años de matrimonio solo una vez este hombre me sorprendió, pero mijita, ya estaba amarrada”. Entre risas dice que a pesar de los problemas siempre ha sido él quien más paciencia ha tenido, y cree que es desconsolador que la sociedad vea como normal las discusiones y se sorprenden de su historia.

La pareja radicada en Vilcabamba contó su historia al mundo a través de un video promocional de una entidad bancaria del país. Desde entonces reciben frecuentemente visitas y aconsejan sobre la vida matrimonial a quienes llegan a su puerta.

La historia de una pareja está llena de recuerdos, sin embargo, siempre los más memorables son aquellos que reviven el momento en el que se conocieron y aún más el que muchos consideran el más importante y sagrado como es el matrimonio.  Es por eso que como indica Bertha, el matrimonio no debe estar condicionado, como ahora con los hijos, porque el matrimonio es rutina y para superarla se necesita de verdadero amor.

En Loja, los roles sociales están muy definidos, puesto que los hombres duplican la población de mujeres que trabajan, esto debido a que la mayoría de las mujeres se ocupan de las tareas del hogar; los niveles de instrucción en Loja indican que las mujeres tienen más estudio que los hombres, pero una vez casadas sus oportunidades se ven detenidas por las nuevas responsabilidades adquiridas.

El matrimonio es un trabajo de dos y este debe ser compartido, es por eso que Juan Carlos Espinoza, demuestra que un hombre también es de cocina, este es otro matrimonio sólido de Loja, en el que Juan Carlos aseguró que jamás se avergonzó de ayudar a su esposa Rosa Reyes en el hogar, porque este también es su responsabilidad. “Yo siempre hago las cosas aquí en la casa, cuando estoy aquí hasta cocino, sobre todo ahora que no puede ni caminar, no hay como dejarla sola”.  Aunque esta no sea la realidad de todos los matrimonios, es un ejemplo de que en el hogar no existe un líder que manda, sino una unión que enseña, que trabaja.

Para el obispo, Hermenegildo Torres, el amor de las parejas se expresa de la misma manera que el amor de una madre por sus hijos, es decir en detalles sencillos, ciertamente en el interior del hogar es donde más se debe trabajar para lograr una convivencia confortable. “Las palabras adecuadas, en el momento justo, protegen y alimentan el amor día tras día. Todo eso se realiza en un camino de permanente crecimiento”. Explicó que el matrimonio tiene varias etapas, y que todo depende del amor, el respeto y el trabajo constante tanto del hombre como de la mujer en el hogar.  

Resulta imprescindible reconocer el papel de la mujer dentro del hogar, aunque en Loja, las costumbres muestren a la mujer sumida en las tareas del hogar, hay quienes luchan por su hogar dentro y fuera de él.

Graciela Robles comentó que los años y la crisis le han obligado a salir de casa y trabajar hombro a hombro con su esposo. “Yo llevo años trabajando con él, nos levantamos de madrugada para cargar el carro con el pescado, a mí también me toca levantar las gavetas, al principio no avanzaba pero ya con el tiempo uno se acostumbra, no queda más”.  

Aunque el rol de las personas se encuentre muy marcado en esta sociedad, no siempre es así, dentro del matrimonio las labores son compartidas, ya sean en el hogar o en el trabajo, fuera de él. La mujer en el hogar carga con el doble de responsabilidades que el hombre. Este trabaja mientras que la mujer se encarga del hogar, de los hijos, del esposo y muchas veces también trabaja, a pesar de todo eso, su remuneración es mucho menor a la de su esposo. A pesar de las diferencias, lo matrimonios que llevan compartiendo largos años, más que contar historias, comparten experiencias enriquecedoras que son parte fundamental de lo que hoy somos.

Lo que más llama la atención en los matrimonios de muchos años es el compromiso del hogar, la conciencia de que es una responsabilidad sagrada y para toda la vida, que en la mente suena con las palabras recitadas religiosamente en la pobreza y riqueza, en la salud y enfermedad.  

Para una pareja la ilusión de la familia no supone un trago amargo, hasta que se enfrentan con la realidad del matrimonio. Diómedes León y Carmen Hortencia Castillo, son otro matrimonio con sólidas bases, basta con verlos bromear entre ellos para recrear la atmósfera de su convivencia diaria. Diómedes recordó cómo empezaron el hogar “Yo lo que sabía era cortar el pelo, pero ella era buena para cocer, así que ella me enseñó a hacer ropa, y desde ahí los dositos trabajamos en eso…”.

Los recuerdos que se pierden en la memoria son parte de la vida de una persona y preservarlos es una obligación, estos matrimonios nos enseñan el desafío de construir un hogar, pero también nos manifiestan que el trabajo mutúo es la base de la conviviencia sana y duradera, en Loja, los matrimonios son perdurables porque los hombres y mujeres tienen una herencia social rica en valores, que aportan a todos los aspectos de la vida social. (I) (MJA).

-Diómedes León y Carmen Hortencia Castillo, con las alianzas que son símbolo de su unión.

-José Pío y Bertha Ortega, en su vivienda en Vilcabamba, nos cuentan su historia mostrándonos una fotografía del día de su matrimonio.

-Juan Carlos Espinoza y Rosa Reyes, preparando los alimentos para el almuerzo.

-Graciela y su esposo Bolívar vendiendo pescado en los cantones de la provincia de Loja.

-Diómedes y Hortencia, ríen mientras posan para nuestra cámara en el patio de su casa ubicada al sur de la ciudad de Loja.

 

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