25 / 01 / 2020

Archivo Loja, Ecuador

Mi palabra, que es Cristo, quedará en los corazones

Valora este artículo
(0 votos)

Bosquejar un recorrido por la vida de Óscar Arnulfo Romero Galdámez implica adentrarse en uno de los períodos más estremecidos de la historia de su país, El Salvador, y de toda América Latina. En los años en los que Monseñor Romero desarrolló de manera más intensa su actividad religiosa, entre 1966 y 1980, el incremento de movimientos comunistas de campesinos en toda Latinoamérica (que se vio favorecido, sin duda, por el ejemplo de la revolución cubana del 59), y el compromiso de un sector importante de la Iglesia Católica con los más pobres, iniciado en el Concilio Vaticano II y ratificado en la Conferencia de Obispos Latinoamericanos de Medellín de 1968, chocaron de pleno con unos gobiernos opresores, surgidos a menudo de golpes de estado y apoyados en buena medida por Estados Unidos, cuyos intereses en la zona eran mucho más económicos que humanitarios.


Óscar Arnulfo Romero nació en Ciudad Barrios (San Miguel), el 15 de agosto de 1917. Fue el segundo de los 8 hermanos de una modesta familia. Su padre, Santos, era empleado de correo y telegrafista y su madre, Guadalupe de Jesús, se ocupaba de las tareas domésticas. El Salvador era por entonces un país de relativa prosperidad económica (gracias al cultivo y exportación de café), pero dominado por un poder oligárquico que mantenía oprimida a la población campesina.
El nombramiento de Monseñor Romero como arzobispo de San Salvador, el 23 de febrero de 1977, es una sorpresa negativa para el sector renovador, que esperaba el nombramiento de Monseñor Rivera, y una alegría para el gobierno y los grupos de poder, que ven en este religioso, de 59 años, un posible freno a la actividad de compromiso con los más pobres que estaba desarrollando la Arquidiócesis. Sin embargo, un hecho ocurrido apenas unas semanas más tarde, que se revelará decisivo en la escalada de violencia sufrida en El Salvador, va a dejar clara la futura línea de actuación de Romero: el 12 de marzo es asesinado el padre jesuita Rutilio Grande, hombre progresista que colaboraba en la creación de grupos campesinos de autoayuda y buen amigo de Monseñor. El recién electo arzobispo insta al presidente Molina para que investigue las circunstancias de la muerte y, ante la pasividad del gobierno y el silencio de la prensa a causa de la censura, amenaza incluso con el cierre de las escuelas y la ausencia de la Iglesia Católica en actos oficiales. Causando disgusto al Gobierno de Estados Unidos y de El Salvador.
 El cerco se cierra: a fines de febrero, Héctor Dada, miembro de la Segunda Junta de Gobierno de El Salvador, informa a Monseñor de que tiene conocimiento de amenazas de muerte contra su propia persona y contra el Arzobispo; Romero recibe también un aviso de amenazas de similar seriedad por parte del Nuncio Apostólico en Costa Rica, Monseñor Lajos Kada, y a comienzos de marzo es volada una cabina de locución de la emisora YSAX, La Voz Panamericana, que transmitía sus homilías dominicales. Los días 22 y 23 de marzo, las religiosas que atienden el Hospital de la Divina Providencia, donde vive el Arzobispo, reciben llamadas telefónicas anónimas que lo amenazan de muerte. Finalmente, el 24 de ese mismo mes, Óscar Arnulfo Romero es asesinado por un francotirador mientras oficia misa en la Capilla de dicho Hospital.  Los funerales, celebrados en la Catedral Metropolitana de San Salvador el 30 de marzo de 1980, se convirtieron en una batalla campal en la que las fuerzas de seguridad acometieron contra miles de salvadoreños concentrados en la plaza de la Catedral, entre los que se encontraban miembros del Bloque Popular Revolucionario. El resultado: más de 40 muertos y doscientos heridos. Así se cumple la sentencia, del Monseñor Óscar Arnulfo Romero Galdámez: «La palabra queda y ese es el gran consuelo del que predica. Mi voz desaparecerá pero mi palabra, que es Cristo, quedará en los corazones que la hayan querido recoger» (17-12-1978). Así sea.

Inicia sesión para enviar comentarios
Un atropello más
Una vez más, Loja, ha sido golpeada por las huestes centralistas. Ayer fue el Festival de Artes Vivas a quien,…
La traición a los intereses viales de Loja
En el fallido show montado por el ministro de Obras Públicas fue triste constatar que los intereses viales de Loja…
Ideas para aprender a mirar el otro lado de la moneda
Una de las resoluciones que la mayoría de personas asumimos al iniciar cada año nuevo es: este año voy a…
La verdad del caso sobornos 2012 – 2016
xxx Alberto Solano de la Sala Torres xxxx Primero se le llamó despectivamente “arroz verde” luego que les faltó elementos…
Escrito por
El ser humano más que tecnología
Joffre Daniel Minga Nos encontramos en una época en donde los seres humanos buscamos alternativas que permiten reemplazar lo que…

Últimos Tweets

 

 

Noticias por día

« Enero 2020 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

Edición digital