25 / 06 / 2019

Archivo Loja, Ecuador

Las aberraciones del poder

Valora este artículo
(0 votos)

El Ecuador aún tiene aberraciones sociales y jurídicas que debemos combatir, una de ellas, es la imposición del poder, que se traduce en el abuso de las influencias para coartar la libertad y la dignidad de las personas.

La vigencia plena de los dinosaurios de la politiquería, permiten torcer la justicia y la verdad. La imposición de las prácticas oscurantistas de los politiqueros de viejo cuño, que aún sobreviven a la nueva corriente del pensamiento mundial, pero que, como último recurso, se han atrincherado en nuestra ciudad para continuar con las prácticas del pasado, con la mendicidad de sus ideas y la corrupción de sus acciones.

El mundo cambió, y con él, sus máximos líderes dieron un paso honesto a sus acciones, pues permitieron que las ciudades se modernicen, que su gente se renueve y que sus instituciones progresen. En el Ecuador, esto no sucedió, mucho menos en nuestra urbe, donde aún sentimos la presencia de alguno que otro jurásico de la politiquería, falsos ídolos de barro, carentes de identidad y formación ideológica, cuyo único objetivo ha sido el uso, abuso y la imposición del poder.

El nuevo ordenamiento constitucional que nos rige, será un féretro más que se arruma en cualquier cementerio de la patria, sino cambiamos este entornó político-judicial que nos rodea. Las nuevas instituciones jurídicas que hemos construido, son una quimera pues permitimos que los mismos fascistas del ayer, arropados en el poder nos desgobiernen a placer.

Los ecuatorianos debemos cambiar, y los lojanos primero tenemos que despertar del letargo irreverente en el que nos sumergió el cacicazgo y el caudillismo -hoy prósperos hacendados- para luego empezar a cambiar, a trazar un surco diferente, una luz en nuestro horizonte que nos permita vivir con dignidad, que podamos los lojanos decidir con libertad nuestro futuro, no sumisos a los atavismos del pasado y las prácticas anárquicas propias del fascismo alemán que flageló criminalmente a su pueblo.

La justicia sigue siendo un látigo que golpea el dorso de la clase popular, pero que se muestra endeble y sin reacción, frente a la opulencia del poder, al tráfico de influencias y a la majestuosidad del vil metal.  No basta soñar con la justicia divina, aunque sabemos que llegará en el día y en el momento en el que nuestro Supremo lo decida, pues para vivir en este bello rincón de la tierra, necesitamos equidad y justicia verdadera, prácticas públicas equilibradas que se apliquen a todos por igual.

Si no hemos podido cambiar este sistema de inequidad e imposición del poder, nuestra existencia seguirá siendo el alimento preciado de los verdugos de la libertad, de la esperanza popular y del futuro de nuestra descendencia.  Unámonos para trasponer el camino de los mismos de siempre y buscar en nuestro propio entorno, a las mujeres y hombres que nos deparen un futuro diferente; para que esto suceda les deseamos: …buen viento … y buena mar. (O).


Inicia sesión para enviar comentarios
Escrito por
Conocer a Anna Julia
El amor, la ilusión, incertidumbre y emoción de conocer al primer nieto, motivó un viaje que cambiaría mi vida por…
Escrito por
Hace 40 años colapsaron los partidos Conservador y Liberal
 El Partido Conservador representaba desde el siglo XIX los intereses de los latifundistas de la sierra, con una ideología feudal,…
Entender al otro diferente
Entender al otro diferente es una misión destinada a todos, pues estamos para realizarlo, sin embargo, no siempre se consigue.…
El gobernante ideal
En el año 2030 el Ecuador cumplirá 200 años de vida republicana, un magno acontecimiento que no solo debe ser…
Escrito por
¡Campeones!
Este mes de junio se inició con días felices para el deporte ecuatoriano: el domingo 2, Richard Carapaz, se coronó…

Últimos Tweets

 

 

Noticias por día

« Junio 2019 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Edición digital