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La revolución por la vida y la dignidad

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Si al interior de cada persona en cualquier parte del mundo se levantara la dignidad, autoestima y espiritualidad; desde los escombros y las ruinas lacerantes, el universo renacerá con el coraje de su espíritu inmortal.


El mayor peligro en la actualidad es la amenaza de una guerra nuclear que sería de trágicas consecuencias si no el exterminio de la humanidad.
Los actores que se disputen el poder de las grandes potencias ya se pasean cada uno con sus misiles y sus bombas atómicas esperando el momento para volver en cenizas todo el núcleo de la creación universal. ¡Cuánto se pregona el avance de la ciencia y tecnología! Es lamentable la ignominia que estos adelantos científicos sean utilizados para la fabricación de armas sofisticadas y los pudientes ejércitos para el exterminio con la soberbia y la ambición del poder.
Mientras que el 80% de las clases medias y del proletariado, carecen de vivienda y duermen en los portales tapados con periódico y en casas de caña sin los servicios básicos en los suburbios de las grandes ciudades, sin un trabajo estable para llevar a su mesa un mendrugo de pan debido al nefasto sistema de gobernabilidad donde prevalece la corrupción y la ambición de empoderarse del poder.
Todos sabemos que después de la segunda guerra; la potencia económica mundial pasó a ser de los Estados Unidos y el miedo de perderla ya que las otras potencias se miden tanto en la industria, ejércitos y armamento nuclear, han provocado los ataques a Corea del Norte Siria y Afganistán  por ese monstruo de la apocalicis (Donald Trom) al ser advertido de una respuesta contundente, se ha movido en busca de apoyo del Japón e Israel; se avizora asimismo cuales serían los aliados de la otra parte de la funesta tragedia.
A llegado la hora de alzar el grito de alarma a todos los vientos para que lo capten todos los hombres y mujeres de todo el monto, como un supremo esfuerzo de salvación.
Los tiranos y los corruptos temen a la dignidad del pueblo, porque saben que un pueblo digno es un pueblo libre que no consiente el servilismo ni se resigna a la prepotencia que y el autoritarismo; esto en referencia al presidente venezolano por sus políticas arbitrarias y prepotentes que lo han convertido en un tirano de su propio pueblo al enfrentar y criminalizar la protesta social en defensa de sus derechos alcanzados y otorgados por la constitución venezolana. Que a su vez pone en riesgo la democracia en toda la región.(O).





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