17 / 09 / 2019

Archivo Loja, Ecuador

La bandas populares una tradición que nunca debe morir
Judith Aguirre 
Representante de la Unape en Madrid

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Era las siete de la noche del domingo y todos nos prestábamos como sana tradición ir hacia nuestro parque central, terminado la misa dominical de La Catedral, sonaban los tambores, saxos, clarinetes, bombos, platillos, con ese poder propio de instrumentos que hacen una banda popular de músicos.
Era la famosa retreta que al compás de los temas de moda y los clásicos del pentagrama ecuatoriano, dábamos la vuelta al entorno del parque, entre la tertulia teniendo como temas entre lo que pasó en la semana y lo que iríamos a hacer a la próxima.


Era la banda de nuestra Brigada, soldados debidamente uniformados, se subían al escenario natural totalmente disciplinados, teniendo como fondo al monumento del benefactor de la educación el Dr. Bernardo Valdivieso.
Qué tiempos aquellos, cuantas leyendas de amor seguro que surgieron de esas históricas retretas, es que para muchos eran la citas para encontrarse y echar los piropos o primeras declaratorias de amor a su pareja, cuántos niños y jóvenes se apostaban inmóviles al frente de la poderosa banda, para ver a los fornidos músicos que soplaban con fuerza esos gigantes y brillantes instrumentos, seguro que en ellos inspiraron a la vocación de también convertirse en artistas populares en lo posterior.

Las bandas populares por siempre serán la alegría del pueblo, es el sinónimo de la fiesta, del jolgorio, con ella todo se celebra, a todo santo o patrono de un pueblo se festeja, a todos atrae, es una costumbre que viene desde tiempos inmemoriales, nuestra tierra se ha caracterizado por ser un manantial inagotable de gente que nace con ese talento innato para tocar instrumentos de bandas, acentuando y destacando a las parroquias nororientales como Taquil, Chuquiribamba, Chantaco, El Cisne, desde allí han ido a las grandes orquestas, bandas populares, orquestas sinfónicas, Filarmónicas del Ecuador, y del mundo, no es nada raro encontrarlos en cualquier país del mundo a esta gente tan valiosa que nos ha enaltecido en el prestigio musical que tiene Loja.

Las bandas populares son nuestras idiosincrasia, nuestra nacionalidad, escuchar con ellas las canciones populares de nuestro pueblos y ciudades, nuestros himnos y marchas, toda fiesta se agiganta con la presencia de las bandas, Loja tiene muchas bandas que aún siguen más que una profesión, como un vocación y hasta una devoción, hacen todo porque ellas no mueran, se han encariñado con esas canciones que nacieron con la misma república y que gracias a ellos no mueren, conocen las presentes generaciones y las valoran como tales, es deber de las instituciones apoyarlas para que sigan adelante con este gran legado de darnos alegría a través de la cultura musical, la UNAPE aboga por que los jóvenes vayan a aprender a tocar unos de estos instrumentos que son tan requeridos para conformar una banda popular y que ellas sigan adelante y no desaparezca jamás. (O).

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