26 / 06 / 2019

Archivo Loja, Ecuador

Un diálogo honesto para vivir mejor

Valora este artículo
(0 votos)

¿Acaso la vida es sencilla? Empiezo este comentario con este cuestionamiento, porque las personas vivimos a base de instinto, y no hacemos uso de una filosofía de vida razonada, a través de un diálogo honesto con uno mismo.  En las escuelas no enseñan a vivir, por lo que, en tantos casos nos ahogamos en vasos de agua, en círculos viciosos, con emociones dañinas; ante ello, es urgente aprender a examinar nuestro comportamiento, identificar el problema y reconocer la crisis que se genera a través de ese comportamiento. 

La propuesta que traigo, invita a aprender a analizar y actuar, es decir, vivir una vida examinada, separándose del apego al sufrimiento, por encima de los problemas, y sintiéndose más que cualquier circunstancia.  Esto es sistematizar una ruta que nos lleve a la resolución de conflictos, que bien podría significar una felicidad más alcanzable, responsabilidad menos pesada, valores más infalibles y sentido de vida más pleno. Me refiero a revisar las creencias que manejamos, que conforman la concepción del mundo y cómo opera, además, existe una experiencia conformada por educación, vivencias, aciertos y errores que están registradas en el subconsciente y serían nuestra filosofía.

Esa mirada examinadora, es en un punto contemplativa, pero, también debe ser comparativa con las grandes corrientes del pensamiento universal. La sabiduría de los antiguos nos haría gran bien, con un proceso como el que propongo, aparecerán esos viejos criterios que pueden ser reapropiados o simplemente desvanecidos, así mismo las nuevas intuiciones y visiones que nos permitan reinterpretar la crisis, al trabajar con los problemas presentes, se produce la serenidad que ayuda al desapego, la practicidad y un mayor sentido de existencia.

Esta es una alternativa como la que usó un hombre que había sido desterrado de su pueblo, no tenía familia, ni dinero, y había sido despojado de todas sus pertenencias. Sin embargo, en su crisis, fue capaz de buscar luz en la sabiduría de Sócrates y Aristóteles; cambiando así toda su existencia. Este hombre fue Zenón de Citio, quien creo un estilo de vida llamado “estoicismo”, una filosofía que promulgaría la importancia de la virtud, la tolerancia, y el autocontrol. Seguramente el diálogo de Zenón fue tan honesto, que replanteó su filosofía y llegó a ser un referente para la humanidad. (O).

 

Inicia sesión para enviar comentarios
Escrito por
Conocer a Anna Julia
El amor, la ilusión, incertidumbre y emoción de conocer al primer nieto, motivó un viaje que cambiaría mi vida por…
Escrito por
Hace 40 años colapsaron los partidos Conservador y Liberal
 El Partido Conservador representaba desde el siglo XIX los intereses de los latifundistas de la sierra, con una ideología feudal,…
Entender al otro diferente
Entender al otro diferente es una misión destinada a todos, pues estamos para realizarlo, sin embargo, no siempre se consigue.…
El gobernante ideal
En el año 2030 el Ecuador cumplirá 200 años de vida republicana, un magno acontecimiento que no solo debe ser…
Escrito por
¡Campeones!
Este mes de junio se inició con días felices para el deporte ecuatoriano: el domingo 2, Richard Carapaz, se coronó…

Últimos Tweets

 

 

Noticias por día

« Junio 2019 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Edición digital