19 / 12 / 2018

Archivo Loja, Ecuador

Emilia Alejandra, ángel de luz

Valora este artículo
(0 votos)

Añoranza de un pasado de benevolencia, colmado de paz y de regocijo, marcado de alborozo y altivez,  cuando la vida transcurría por un sendero convincente, plasmado de respeto, dignidad y elocuente moral, avizorando plenitud de seguridad y de un futuro diáfano,  en el que nuestros niños gozaban de una cotidianidad de amor, amparo y plenitud de brillante porvenir, ellos considerados como un tierno capullo de exhalación perfumada, a los que ni siquiera la leve brisa podría lastimar su congénita inocencia, emparados en el afecto, amor y custodia de sus entrañables padre, familiares respetuosos y de una sociedad inminentemente ética, moral y con sublime tesón de ternura y armónica honestidad.

Loja, nuestra entrañable ciudad, que en otra hora buena, mencionada como “Ciudad Franciscana”, por su  transcurrir apacible, considerada como una isla inmune al mal, de imperecedero e impoluto proceder, de inmarcesible pudor y con un inadmisible contagio a los nocivos excesos permisivos y perversos, que aqueja la humanidad en sus ámbitos y latitudes; más con el inexorable transcurrir del tiempo, nos convertimos en una vulnerable realidad, nuestras fortalezas cifradas en una incólume calidad humana, han sido avasallada por las corrientes malignas foráneas  que contagian burdamente a nuestra ciudad, convirtiéndola proclive a las más abominables desmanes.

El abismal crimen perpetuado, en la niña de tierna edad “Emilia” azucena de blancura impoluta, tierno e inocente ángel que en la flor de su vida cegada, víctima y mártir de las más espeluznante demencia, que con el tributo de sus existencia, se convirtió en una estrella luminosa, irradiante de la luz orientadora y protectora de los niños, para que cobijados e iluminados, vivan la armonía hechizada de un edén, con paz y respeto, cual capullos tiernos florecientes en primavera, de cuyo mundo de ensueño, que por una brutal ironía de la vida, Emilia impiadosamente fue privada.

Este hecho de brutalidad incalificable, ha consternado y conmocionado profundamente, con rigor y absorto, enlutando los corazones y movilizando las voluntades, para expresar el más airado reproche y la más contundente condena y, obviamente, exigir para que se aplique las sanciones a los culpables, con el máximo rigor de la condena, con ejemplarizadora actitud; por cierto que el juez supremo, la justicia divina, sabrá juzgarlos inexorablemente; “El castigo más grande del  sentenciado es el no haber sido absuelto por el tribunal de su conciencia”, entonces permanecerá el resto de sus indigna vida, atormentado en un infierno sin piedad ni perdón. (O).

Inicia sesión para enviar comentarios
Escrito por
V Simposio Nacional de Literatura
Mientras se anunciaba con bombos y platillos el desarrollo del III Festival de Artes Vivas, la Casa de la Cultura…
Escrito por
Loja debe aprovechar el talento de Paulina Jaramillo
Uno de los mejores programas de radio que tiene la provincia de Loja es el que mantiene Paulina Jaramillo Valdivieso…
Escrito por
La posverdad y la política
A propósito de la lid electoral que se avecina, ya se escucha en los candidatos, aspirantes a ocupar las dignidades…
Escrito por
Inscripcion de candidatos contra reloj
El 21 de diciembre concluye el plazo para que las organizaciones políticas inscriban a sus postulantes a las distintas dignidades…
Columna: “Botella al Mar”
La vida y la libertad, siempre irán de la mano, las dos cohexisten pues, ninguna de las dos pueden ir…

Últimos Tweets

 

 

Noticias por día

« Diciembre 2018 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31            

Edición digital