21 / 03 / 2019

Archivo Loja, Ecuador

Emilia Alejandra, ángel de luz

Valora este artículo
(0 votos)

Añoranza de un pasado de benevolencia, colmado de paz y de regocijo, marcado de alborozo y altivez,  cuando la vida transcurría por un sendero convincente, plasmado de respeto, dignidad y elocuente moral, avizorando plenitud de seguridad y de un futuro diáfano,  en el que nuestros niños gozaban de una cotidianidad de amor, amparo y plenitud de brillante porvenir, ellos considerados como un tierno capullo de exhalación perfumada, a los que ni siquiera la leve brisa podría lastimar su congénita inocencia, emparados en el afecto, amor y custodia de sus entrañables padre, familiares respetuosos y de una sociedad inminentemente ética, moral y con sublime tesón de ternura y armónica honestidad.

Loja, nuestra entrañable ciudad, que en otra hora buena, mencionada como “Ciudad Franciscana”, por su  transcurrir apacible, considerada como una isla inmune al mal, de imperecedero e impoluto proceder, de inmarcesible pudor y con un inadmisible contagio a los nocivos excesos permisivos y perversos, que aqueja la humanidad en sus ámbitos y latitudes; más con el inexorable transcurrir del tiempo, nos convertimos en una vulnerable realidad, nuestras fortalezas cifradas en una incólume calidad humana, han sido avasallada por las corrientes malignas foráneas  que contagian burdamente a nuestra ciudad, convirtiéndola proclive a las más abominables desmanes.

El abismal crimen perpetuado, en la niña de tierna edad “Emilia” azucena de blancura impoluta, tierno e inocente ángel que en la flor de su vida cegada, víctima y mártir de las más espeluznante demencia, que con el tributo de sus existencia, se convirtió en una estrella luminosa, irradiante de la luz orientadora y protectora de los niños, para que cobijados e iluminados, vivan la armonía hechizada de un edén, con paz y respeto, cual capullos tiernos florecientes en primavera, de cuyo mundo de ensueño, que por una brutal ironía de la vida, Emilia impiadosamente fue privada.

Este hecho de brutalidad incalificable, ha consternado y conmocionado profundamente, con rigor y absorto, enlutando los corazones y movilizando las voluntades, para expresar el más airado reproche y la más contundente condena y, obviamente, exigir para que se aplique las sanciones a los culpables, con el máximo rigor de la condena, con ejemplarizadora actitud; por cierto que el juez supremo, la justicia divina, sabrá juzgarlos inexorablemente; “El castigo más grande del  sentenciado es el no haber sido absuelto por el tribunal de su conciencia”, entonces permanecerá el resto de sus indigna vida, atormentado en un infierno sin piedad ni perdón. (O).

Inicia sesión para enviar comentarios
Hay un deseo de ser
Hay un deseo de ser en cada elemento del universo, en cada partícula y diminuta presencia; es allí precisamente donde…
Escrito por
Candidatos sin propuestas
Se acerca el día de las elecciones. En Loja se desarrolla una intensa promoción del abultado número de candidatos.
Enaltecer la memoria
Los años pasan…y los amigos se nos van. Amigos que le dieron sentido a su existencia, que depositaron toda su…
La importancia de las próximas elecciones
En razón de algunas interpretaciones sobre las próximas elecciones, aportamos algunos elementos que aspiramos sean contenidos que ayuden a conocer…
Caminar un continuo existencial
Un soplo existencial, quizá el más trivial y a la vez más trascendente que ejercitamos los humanos es caminar. En…

Últimos Tweets

 

 

Noticias por día

« Marzo 2019 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Edición digital