Imprimir esta página

Retrato del alma

Valora este artículo
(0 votos)

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

José Carlos Arias, en la presentación de la exposición fotográfica “Rostros Andinos y más…”, del artista Kurt Kestenholz, es enfático en describir lo que él considera, encierra un rostro: “Aprendemos que los rostros son mapas a través de los cuales proyectamos nuestros sentimientos y percepciones”. Es en esencia lo que busca el artista en sus gráficas, tan poderosas que nos conectan inmediatamente con la historia del personaje capturado.

Pies, mercado, yasunís, fiesta, música, pensando, pobreza, sonrisas de niños; así se titulan las series de fotografías que presentó el mes pasado en el Museo Puerta de la Ciudad. Cada una de ellas enmarca una temática de gran carga emocional, que desde el título adelantan algo de las vivencias capturadas en fotografía, necesariamente se complementan para enlazar tres historias aun cuando parecen tan diferentes pero que en esencia poseen la misma problemática social o por qué no, la misma construcción social.

La muestra refleja también un viaje que puede pretenderse de autodescubrimiento para el autor: en su paso por diversas comunidades del Ecuador y de Latinoamérica va enamorándose de rostros y detalles que cuentan una historia sin necesidad de hablar. En lo personal, debo agregar, me capturó una gráfica tomada en Colombia, esta denota la creatividad de un hombre que con una botella ha armado su propia trompeta para deleitar a los transeúntes de una calle o quizá de una plaza.

Lo primordial es entender que una imagen cuenta muchas historias, como espectadores debemos interpretarlas y sentirlas incluso según nuestras propias vivencias personales. Una foto puede ser el retrato mismo del alma.(O).

Modificado por última vez en Agosto 05 2018
Inicia sesión para enviar comentarios