20 / 11 / 2019

Archivo Loja, Ecuador

Peces, bajo y sobre el agua

Valora este artículo
(0 votos)

Los peces son criaturas que estando en este planeta, pertenecen a otro mundo, a la vida acuática. Los peces hacen las cosas de forma diferente, mientras otros seres no podemos respirar bajo el agua, para ellos es natural vivir en el agua, mientras el humano necesita suelo firme para existir, los peces fluyen, viven flotando, nadando, lo que análogamente significa un vuelo en el agua.
En el mundo de los peces hay enseñanzas maravillosas: un pez pensador estaba sumergido en su ejercicio de pensar y reflexionaba acerca de lo que la vida es, de esa forma estaba convencido de que el océano es todo, absoluta libertad, posibilidad de moverse y actuar en su entorno, teniendo como única frontera infranqueable la superficie, pues atravesarla constituiría la muerte; las necesidades básicas como: alimentación y reproducción son suplidas en su entorno, y los únicos peligros son los depredadores.
Con una vida así de simple, los peces son ejemplos de simplificación y belleza, de armonía con su entorno, de relax, no he visto peces estresados estando en su hábitat. Quizá esta sea la mayor diferencia con el resto de seres que habitan el planeta tierra. Un pez nace para ser, y nunca se aparta de esa misión, su corta vida la dedica exclusivamente a existir a plenitud, nace, se desarrolla, se convierte en la máxima expresión de lo que vino a ser, se reproduce y muere.
Ese mismo pez pensador se estaba preguntando ¿por qué existo? Y su respuesta fue simple: porque soy necesario. Y así continuó preguntándose y respondiéndose: ¿Para qué existo? Para ser pez y vivir. ¿Quién soy? Soy belleza, soy libertad, soy simplicidad, soy todo lo que la vida es. ¿Y que hay después del agua? Hay transformación. ¿Estoy solo y desprotegido? No, estoy siempre acompañado, gozo de todo lo que me hace falta y tengo siempre protección. Y con esas convicciones, el pez asume la vida, sin preocupaciones, sin distracciones, se dedica simplemente a ser y es feliz.
Así, un pez bajo el agua es pez (esencia, potencial vida); pero sobre el agua es pez transformado, se integra a otro mundo, donde se convierte en alimento para otros seres vivos. Quizá resulta paradójico, pero, así demuestro que este es el momento de ser, el momento de la vida, luego viene la trasformación, desintegración de elementos, separación de materia y energía.
Para los pragmáticos luego de la vida no hay nada, solo muerte y materia en descomposición; para los espirituales, hay luz, energía que llama a su homología. Con tales ideas, mi propuesta es saber existir, con la convicción del pez que sigue un mandato superior: ser y realizarse sin distracciones.(O).

 

 

Inicia sesión para enviar comentarios
Cosas de los lojanos
Llega el 18 de noviembre, nuestro primer grito, pero, no de esos gritos comunes por exclamación absurda o interrogación ingenua,…
II Simposio Internacional y VI Nacional de Literatura Pablo Palacio 2019
Si la Madre Naturaleza en su gran esplendor respira siempre con enorme generosidad: creatividad, belleza y asombro, el ser humano…
¿Cómo aplicar el documento del Sínodo para la Amazonía?
Una vez terminado el Sínodo para la Amazonía viene la parte más difícil: ¿cómo aplicar las reflexiones y sobre todo…
Interacción entre genética y ambiente
 Existe un consenso cada vez más profundo en que, si bien la herencia es el factor fundamental, el ambiente que…
Año jubilar del bicentenario
Desde el año 2015 venimos insistiendo en la necesidad de que Loja, una ciudad y provincia destacada por la educación…

Últimos Tweets

 

 

Noticias por día

« Noviembre 2019 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  

Edición digital