16 / 07 / 2019

Archivo Loja, Ecuador

El chivo metafórico y expiatorio

Valora este artículo
(1 Voto)

 

Posiblemente este breve comentario parezca más un retazo ficcional, pero no, es en sí una demanda y una explicación de cómo funciona lo que yo llamo el chivo metafórico y expiatorio.

En esta sociedad, donde la patria es la gran madre y los compatriotas sus hijos, en una relación metonímica, metafórica (también), la familia es el núcleo social básico, con un sentido fuertemente homogeneizador, con el fin de convertirla en la micro-institución social, capaz de alegorizar la problemática que vive la nación. Siendo así la lectura social de una realidad forjada en el tiempo y la política pública, quien puede negar que siempre existirá ese chivo metafórico presto para expiar culpas.

El chivo metafórico es una construcción cultural y social, para que existan abanderados del bien y del mal, por eso, ese culpable es imprescindible y se mueve entre dos espacios opuestos, por un lado el buen ciudadano: virtuoso e inocente, honrado y trabajador, proveniente de un linaje familiar y conservador, (metáfora del bien); y otro: el ciudadano que sigue el camino de la conducta dudosa, presuntamente débil, de estrato social bajo y que no tiene ningún linaje familiar, ni influencia social, por lo que es más propicio para ser culpable, (metáfora del mal).

Con esas premisas, hay un lenguaje cultural que busca incesantemente a su culpable, en un intento defensor de la virtud nacional, protector del futuro ante el peligro de la perversión posibilitado por los cambios, el avance del ejercicio del derecho igualitario y la creciente ola de corrupción, creando el chivo expiatorio como una figura de desvío y discriminación, que salva al ciudadano emblemático y condena al ciudadano común y corriente.

El paradigma de una ley social justa ha creado ese “chivo”, y claro, he visto con asombro, como en juzgados, se defiende a viva voz al emblemático, haciendo uso de lo metafórico del bien, a pesar de que en la vida, sea todo lo opuesto; y así mismo, he visto cómo, se ha construido una culpabilidad falsa, para ese otro ciudadano común, haciendo uso del mismo sentido metafórico, pero, esta vez en “el mal”, esculpiendo de esta manera el chivo expiatorio.

En un plano informal, yo misma fui “chivo expiatorio”, de esa manera, el blando de una brutal discriminación y venganza, he soportado cinco años de agresiones, atentados, violaciones de varios tipos, injusticias, porque vale más el chivo emblemático, aunque la virtud que le den, solo sea ilusión de una sociedad ávida de esperanza.  Cada cual vive la historia que cree, así sucede en lo micro y en lo macro, entre sol y sombra el chivo metafórico existe desde las historias de héroes de la infancia, y el expiatorio está en la nación desde siempre.(O).

 

 

Lo último de Sandra Beatriz Ludeña Jiménez

Inicia sesión para enviar comentarios
Escrito por
Oswaldo  Guayasamín pintor contemporáneo del llanto, la ira y la ternura
Nació en Quito 6 de julio de 1919 muriendo en el año de 1999, de padre indio y madre mestiza.…
Escrito por
Educar para la felicidad
El 22 de mayo pasado falleció el conocido divulgador científico español Eduardo Punset, a los 82 años de edad. Su…
Procusto y el odio
Procusto también conocido como Damastes, es un personaje de la mitología griega, la representación más auténtica de la envidia y…
Escrito por
La obsoleta ética
El ejercicio profesional es parte de las múltiples actuaciones humanas, que a su vez están regidas por principios éticos que…
No ser cómplice de engaños
Es deber de patriotas el fortalecer el nivel de criticidad y de conciencia ciudadana para no ser cómplices de engaños,…

Últimos Tweets

 

 

Noticias por día

« Diciembre 2017 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Edición digital