15 / 09 / 2019

Archivo Loja, Ecuador

Entender al otro diferente

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Entender al otro diferente es una misión destinada a todos, pues estamos para realizarlo, sin embargo, no siempre se consigue. ¿Por qué es tan intrincado algo que aparentemente es sencillo? No hemos comprendido que esa opinión muy particular con molde crítico, termina siendo la opinión pública, y al (re)presentarse como tal, a la vez, toma poder y dice quiénes somos y cómo vivimos.

Por tal razón hay que analizar: existen variados grupos sociales y ciertamente estos no se encuentran recluidos en un espacio privado, doméstico, natural, (o al menos no del todo), estos participan de la vida pública, asociándose, agrupándose, conformándose como colectivo.

Consciente de lo afirmado, he escuchado lo que un colectivo de sordos expone en España, pues, la realidad local está enhebrada a la realidad mundial, y de esta manera, entender por qué en las cadenas de información en televisión hay una persona en pequeño, en un extremo de la pantalla, traduciendo al lenguaje de signos lo informado; la respuesta es que este grupo de personas, requiere comunicarse como un derecho fundamental, y para ello, los otros (nosotros) debemos colaborar.

En una experiencia con los cursantes, en un seminario de emprendimiento que dicté, me encontré con una alumna “no vidente”, aproximarme a esa realidad para entender ciertas necesidades, que no se notan, es parte de lo que digo; en esa ocasión ella explicó cómo es para una persona ciega, ubicarse geográficamente y movilizarse, así mismo, los inconvenientes que trae el manejo del dinero, ya que requieren un detector parlante de billetes (algo que no se produce, por falta de comprensión del otro). Hablo aquí de grupos específicos, pero, con esto demuestro, como en general “el otro”, al que se refiere este artículo, es diferente.

En mi trabajo comunitario, he comprobado lo importante que es entender al otro, así, con mi grupo de investigación voluntario, hemos hallado que, en los lugares considerados zonas rojas por la delincuencia, se puede influir positivamente, si sus moradores realizan trabajo comunitario, con actividades como: limpiar espacios comunales, iluminación extra en el área circundante a sus domicilios, gestionar obras con los gobiernos municipales, organizar cursos para que la población tenga alternativas de dedicación, entre otras; esto significa disminuir la peligrosidad del lugar, contrariamente a lo que se piensa, que ante la delincuencia, se debe dejar todo en manos de la seguridad nacional y lo usual: la represión.

Estar consciente de estas necesidades del otro y colaborar, es producto de salir del egoísmo y saber que somos parte de un entorno, comunidad, localidad y que así vamos integrando el ser colectivo.(O).

 

 

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