24 / 04 / 2019

Archivo Loja, Ecuador

Sentencia inapelable a la esperanza

Valora este artículo
(0 votos)

La palabra es como el vino, campana, río de agua dulce, amor, concierto de rosas, sentencia inapelable a la esperanza. Por eso debe ser que en la historia de los pueblos y los hombres, la práctica de los valores humanos como: la dignidad, la solidaridad, la consecuencia, la honradez, la lealtad y el estudio han permitido fortalecer el crecimiento personal, para convertirnos en seres humanos, humanizados, gracias al estudio, a la antorcha que mantiene el fuego eterno de Prometeo para iluminar el progreso de los hombres y los pueblos. Razón más que suficiente para saludar al  Maestro Ecuatoriano en su día.


Y, precisamente, esa antorcha luminosa que guía los pasos inciertos es el Maestro. La persona que es capaz de transferir a las generaciones todas las glorias de nuestra historia, todo el ideal de la nacionalidad, nutriéndolas con la savia viva de su ejemplo, apostolado y sabiduría. El Maestro es, entonces, quien asume la soberanía del imperio en los vastos territorios de la cultura para hacer en ellos la siembra del porvenir de la Patria chica y del país.
 
El valor de una persona se ha medido siempre por el bien que pudo hacer a sus semejantes, por la bondad que puso en su acción creadora, por ese sentido que tuvo en beneficio de los demás, motivando y orientando la conducta dentro del grupo social, para que sean ellos los que tomen el camino y conduzcan al pueblo por los senderos de la perfección y la solidaridad humana. Por ello gracias maestro por enseñarnos que la educación no es un adorno del espíritu, sino un instrumento de realización y de libertad del hombre nuevo dentro de su ambiente social.

Consideramos que la tarea del Maestro es el imperativo de la desalienación; ello significa que toda la producción cultural extranjera tiene que ser recibida, estudiada, analizada, asimilada, pero sometida eso sí a un examen crítico, de manera que se conserve aquello que se revela útil a la tarea nacional, y ello, apenas, en virtud de razones internas. La educación no alienada puede servir a los objetivos de la sociedad en lucha por su desarrollo y por la transformación de la vida del hombre, actuando sobre las condiciones económicas del país, sobre las condiciones sociales del trabajo, asegurando lo útil para el bienestar del hombre, estimulando su cooperativismo innato.

Quien enseña aprende al enseñar, y quien aprende enseña al aprender, de allí que el aprendizaje válido es cuando el aprendiz se torna capaz de recrear y rehacer lo aprendido para enseñarlo luego. Todas estas características y señalamientos descritos son los que hacen que la educación tenga sentido político, por tanto el docente sí debe conocer y administrar política desde sus espacios, visión que no debe confundirse con ideologías partidistas en los escenarios educativos. Más bien contribuir a la formación de una conciencia humanista y ética, de pertenencia a la especie humana, de alimentar nuestro ser con regalos cargados de amor por sí mismo, para así amar al otro, respetarlo y aceptarlo. Así sea.

Inicia sesión para enviar comentarios
El chivo metafórico y expiatorio
Posiblemente este breve comentario parezca más un retazo ficcional, pero no, es en sí una demanda y una explicación de…
El turismo, prodigioso mago multiplicador
El turismo ancestral costumbre, que por los placenteros resultados que brinda a sus asiduos seguidores contagia y hechiza a los…
Escrito por
Creación de la universidad estatal para Zamora Chinchipe
La ciudadanía de la provincia de Zamora Chinchipe, exige a la Senescyt y organismos afines de educación superior, que se…
Vulnerables
La concurrencia de circunstancias, distintas instancias de trabajo y desocupación hace que se evidencie la vulnerabilidad como consecuencia de la…
Alfredo Jaramillo Andrade y Pío Jaramillo Alvarado
La lucidez intelectual y la versión más plenamente humana del hombre de ciencias y de letras, Alfredo Jaramillo Andrade, navegan…

Últimos Tweets

 

 

Noticias por día

« Septiembre 2017 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  

Edición digital