19 / 11 / 2019

Archivo Loja, Ecuador

Sandra Beatriz Ludeña Jiménez

Sandra Beatriz Ludeña Jiménez

¿Quién no conoce al hornero? Famoso por ser el pájaro constructor de su nido de barro, justamente derivó su nombre por esa casa tan parecida al horno de leña que hace el humano, y que el hornero construye como refugio y protección para sus pichones. 


El sueño de Ismael

Publicado en Columnista Agosto 27 2018 0

Hoy como cada semana me despojo de la desmemoria, para recordar la calle Lourdes entre Bernardo Valdivieso y Olmedo, en la ciudad de Loja, (recorrido preferido de mi niñez), mientras andaba por la vecindad, allá por el año 1979, en esa cuadra de casitas marcadas por el prestigio de familias de genuino valor, sí, por allí habitaba Ismael, en la casa de los Betancourt. 


Las alforjas del abuelo nos trajeron verdaderos tesoros, aún recuerdo que decía mi madre que en una alforja las pusieron a las dos hermanas (mi tía y a ella), una en cada bolsillo de la alforja, así el abuelo las trajo desde Cariamanga en una acémila, cuando decidió radicarse en esta ciudad.


Antes que la región andina sea colonizada e incluso antes que nazca para los occidentales el nuevo continente, la civilización andina gozaba de verdadero desarrollo, poder y tenían sus propios sistemas de gobierno, comunicación y registro, un imperio que dominaba Los Andes, que conectaba con todos los elementos de la naturaleza y que tenía mucha verdad por proclamar. 


El mundo de las abejas es bastante sugerente en lo relacionado a organización, liderazgo y gobierno, así en filosofía de vida, contrariamente a otros insectos de vida social, las colonias de abejas viven un liderazgo matriarcal, siendo la abeja reina o abeja madre quien tiene la misión de poner los huevos y distribuirlos en el panal de la colmena, pero no solo eso, esta abeja maestra es la encargada de mantener la cohesión en el grupo, ya que segrega feromonas que hacen que todos los miembros de la comunidad se sientan atraídos en su ambiente y se encuentren a gusto.  Una familia de abejas se compone de tres castas: las abejas reinas que son las de más edad, las abejas obreras y los zánganos o machos.


Mujer, arcilla y vida

Publicado en Columnista Julio 23 2018 0

Las mujeres del barrio Cera perteneciente a la parroquia Taquil en Loja, han encontrado en la tierra su sentido de existencia, pues con tanta visión, descubrieron que la arcilla tratada con devoción es generosa.  Contrariamente a lo que dice el enunciado “tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe”, en Cera el cántaro no se ha roto y la tradición de hacer ollas de barro sigue. Con verdadera vocación alfarera, he visto cómo las mujeres cargan la arcilla desde el yacimiento ubicado en el barrio Cera hasta la planta, luego empieza el proceso, selección de material, tamizado de la arena, composición del barro que es el resultado de la mezcla de arcilla y agua, al que se amasa con esa certidumbre de hacer cosas grandes.


Hoy como en otras ocasiones, rememoro el ejemplo de una tejedora, ella que con sus afectos y sus hilos hacía prodigios, de esos días entendí los problemas más grandes y sus resoluciones con un croché en la mano.  Mi madre fue maestra de la sencillez y sus soluciones eran efectivas, nada mejor para calmar la angustia que un tejido, nada como mover los dedos tejiendo y disipar la rabia, y para superar los miedos agradecer y tejer.


Acá dejo unas breves líneas recordando los tiempos de escuelita, cuando éramos unas chiquillas, tuve la suerte de ser alumna de Zoilita Calderón. Maestra tranquila, llena de sabiduría y comprensión.


Hace tiempo habitaba en Loja, pequeña ciudad de la sierra ecuatoriana, las calles eran de tierra y en pequeños tramos empedradas o adoquinadas, teníamos algo así como mercados, uno llamado “Central” y otro de “San Sebastián”. En la ciudad había unos pocos comercios con productos traídos de Guayaquil  y la capital y en los barrios, pequeñas tiendas de los emprendedores de ese momento. La ciudad se confundía con el campo, no era extraño ver casas rodeadas de extensas zonas de terreno delimitadas con cercos de alambre de púas, en esos predios se hacían huertos familiares, y recuerdo que, yo ayudaba a cosechar arvejas, porotos, habas, papas entre otras ilusiones de mi madre, que se juntaba con otros vecinos para compartir, tierra, semillas y trabajo.


 

Si al traer a compartir un tema me impulsan ciertas motivaciones personales, también, es preciso expresar que busco ante todo enfocar ideas que generen reflexión social, como un proceso de desarrollo que responda a las inquietudes de un país necesitado por generar un continuo de pensamiento, filosofía, investigación y que a la larga es ciencia.


Página 5 de 8
Año jubilar del bicentenario
Desde el año 2015 venimos insistiendo en la necesidad de que Loja, una ciudad y provincia destacada por la educación…
La lectura como una relación de encuentro con la ciencia y con el prójimo
Uno de los poetas y dramaturgos más destacados por la profundidad existencial de su pensamiento, Tomas, S. Eliot, retrata la…
El propósito de un aniversario
Hace 199 años, Loja, metrópoli de la intelectualidad y el arte ecuatoriano, logró emanciparse del pretorianismo español. La historia nacional…
Escrito por
¿Volver a las “universidades de garaje”?
Es el temor, más que justificado, de muchos ecuatorianos que miramos con orgullo y optimismo el lento pero seguro despunte…
Escrito por
“Los que aman, odian”
“Los que se aman, odian” es otra novela apasionante del escritor argentino Adolfo Bioy Casares. Narra la historia del doctor…

Últimos Tweets

 

 

Noticias por día

« Noviembre 2019 »
Lun Mar Mier Jue Vie Sáb Dom
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  

Edición digital