Crianza de gallinas, entre el malestar ciudadano y la sobrevivencia

Crianza de pollos de corral crece en la ciudad de Loja.

La crianza de gallinas en zonas urbanas de la ciudad, en especial en ciertos barrios de Loja, genera malestar en algunos ciudadanos; mientras tanto, para los dueños es una forma de subsistir. Las heces se convierten en abono orgánico.  

Circunstancias

Según el Ayuntamiento local, en la ciudad no existen granjas para la crianza de pollos cubanos o criollos —a gran escala— que ameriten permisos, aunque varias personas han optado por tener en sus casas a los animales para su consumo personal. Sin embargo, en parroquias como Malacatos y Vilcabamba existen estos emprendimientos que son amparados por las entidades del Estado, sea municipio y las juntas parroquiales.

La crianza de gallinas en barrios como Carigán, Tenería, Plateado, Capulí, Jipiro Alto, Virgenpamba, ente otros, ha generado malestar en algunos ciudadanos. “No deberían permitirles (la actividad) porque muchos de los animales andan sueltos y se pasan a las propiedades de los vecinos, generando incomodidad”, dijo Amable Sucunuta, del barrio Capulí, quien tiene problemas con sus vecinos avicultores.

“En mi caso tengo un pequeño huerto y los animales se pasan y destruyen las plantas, hemos tratado de razonar con el propietario, pero no vive en el sector, solo lo visita cada cierto tiempo por los gallinas”, refirió.

Por otro lado, Cristian Gaona, quien vive en el barrio Bolonia, señaló que criar aves de granja, como gallinas, no tiene nada de malo, debido a que es una forma de obtener recursos —con la venta tanto de los animales como de los huevos—.

“Es verdad, para hacerlo deberíamos contar con un espacio adecuado —aunque sea pequeño—, por ello, es necesario planificar y así evitar malestar a la vecindad”, puntualizó.  

Añadió que, en su barrio, la mayoría tiene aves de corral, algunas pasan sueltas y otras en pequeñas jaulas o cerramientos; la finalidad es contar con los mismas para un momento de necesidad. (I)

En la ciudad de Loja, alrededor de 10 locales realizan el pelado del pollo, y su posterior entrega a las tiendas.