Ideas preconcebidas

Hace varios años se realizó un interesante experimento: En medio de una concurrida estación de metro en Washington D.C., el afamado violinista Joshua Bell, informalmente vestido, empezó un concierto solista empleado su violín Stradivarius valorado en 3.5 millones de dólares. A pesar de que junto a él pasaron más de mil personas personas durante de los 43 minutos que duró su interpretación, tan solo 7 se detuvieron un momento a escucharlo, 27 dejaron su colaboración en el estuche del instrumento dispuesto en el piso y solo una mujer pudo reconocerlo. El mismo artista, tres días antes, había llenado completamente una prestigiosa sala de conciertos con capacidad para 2625 personas.

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Escrito en el polvo

Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés a apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de ustedes esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.

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El elefante y la cadena

Un enorme elefante permanecía en su lugar sin moverse, atado a una cadena que, si bien lucía fuerte, a su vez estaba unida a una estaca enterrada pocos centímetros en el suelo. Al verlo no era difícil imaginar al elefante arrancando la estaca con casi nada de esfuerzo y librándose de esa atadura. Pero, ¿si podía liberarse sin problema, por que no lo hacía?

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En orden

Cuando Jesús entró en el templo, encontró a algunos hombres vendiendo bueyes, ovejas y palomas; otros estaban sentados a sus mesas, cambiando monedas extranjeras por monedas judías. Al ver esto, Jesús tomó unas cuerdas, hizo un látigo con ellas, y echó a todos fuera del templo, junto con sus ovejas y bueyes. También arrojó al piso las monedas de los que cambiaban dinero, y volcó sus mesas. Y a los que vendían palomas les ordenó: «Saquen esto de aquí. ¡La casa de Dios, mi Padre, no es un mercado!» Esta escena bíblica muy conocida, es citada en los cuatro evangelios y muestra una reacción quizá inesperada en Jesucristo.

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El vaso más frágil

Fernando Oñate-Valdivieso

El Ecuador es un país en el que las cifras violencia contra la mujer, ejercida especialmente por su pareja, han ido en aumento. La Organización Mundial de la Salud estima que, a nivel mundial, una de cada tres mujeres ha sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja, transformándose en un grave problema de salud pública y una franca violación a los derechos humanos de la mujer. Hay voces que consideran a este tipo de violencia como el producto de una sociedad patriarcal caduca y en decadencia; a pesar de ello, considero que, si el hombre viviese su relación conforme al evangelio, la realidad sería diferente. Me explico:

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