Orgullo de los lojanos

La lojana María Paulina Aguirre Suárez, doctora en Jurisprudencia y Abogada de los Tribunales de la República, nacida en el seno de una familia de distinguidos y destacados jurisconsultos, como su abuelo Baltazar Aguirre, su padre Gustavo Aguirre Ruiz, tíos y primos, se retira de la Función Judicial luego de una amplia y destacada trayectoria de más de treinta años de servicio y de haber ejercido la Presidencia de la Corte Nacional de Justicia, sumándose a la pléyade de ilustres lojanos que han dado gloria a nuestra tierra desde esa alta dignidad, como los doctores Manuel Benigno Cueva Betancourt, José María Ayora Cueva, Benjamín Cevallos Arízaga, Miguel Ángel Aguirre Sánchez, Gonzalo Zambrano Palacios, Germán Carrión Arciniegas, Juan Agustín Quinde Burneo, Walter Guerrero Vivanco y Armando Bermeo Castillo.

Continúa leyendo “Orgullo de los lojanos”

El cura que libró al abogado

Efraín Borrero E.

La ciudad de Loja vivía momentos de zozobra e incertidumbre. La noticia llegó a todos los rincones con la fuerza del viento, zigzagueando las montañas y encendiendo las alarmas a su paso. Sé sabía que el joven esmeraldeño, Coronel Luis Vargas Torres, con tan solo 32 años de edad, exiliado en la capital peruana, hombre de confianza y fiel seguidor del líder de la revolución liberal, Eloy Alfaro Delgado, había recibido de éste la disposición de tomar la plaza de Loja.

Continúa leyendo “El cura que libró al abogado”

La paciencia de Segundo Cueva Celi

Efraín Borrero E.

En mi niñez no había teléfonos y ni pensar televisión. No estoy hablando de Loja del tiempo de la chispa. Lo real es que por entonces y muchos años más la provisión de obras, bienes y servicios por parte del Estado se hacía por “territorios priorizados”: Quito, Guayaquil, el resto y nosotros. Será que por estar en el último rincón no nos alcanzaban a ver.

Continúa leyendo “La paciencia de Segundo Cueva Celi”

El ferrocarril de Loja

Efraín Borrero E.

Salí temprano para realizar una caminata por el parque Jipiro. En el sitio me encontré con Gabriel, talentoso joven profesional, que igualmente deseaba un espacio verde en el que se pueda respirar aire fresco. Los dos con rigurosa bioseguridad, esa palabra que está en la cabeza de todos y la repetimos constantemente, aunque no sepamos de qué se trata.

Continúa leyendo “El ferrocarril de Loja”