
Viviana Alexandra Hidalgo Cuenca y Andrea Leonor Chicaiza Songor relatan los retos que enfrentan para cumplir con sus dos facetas: ser agente de control municipal y también mamá, labores de mucha responsabilidad.
Labor
Este domingo se conmemora el Día de la Madre, fecha ideal para recordar la importancia de este papel en la familia y la sociedad, así como también para reconocer su valor, en este caso, al arriesgar su vida para salvaguardar y proteger a la ciudadanía.
Viviana Alexandra Hidalgo Cuenca, agente de control municipal, comentó a Diario Crónica que lleva 8 años en la institución. “Recuerdo muy claro el momento de ingreso al Municipio local, porque fue una sorpresa, había presentado la carpeta, posterior me llamaron y junto con otros colegas nos indicaron las funciones a cumplir”, dijo.
Afirmó que al inicio sintió un poco de temor porque no sabía si iba o no a desempeñar bien su trabajo, pero con el pasar del tiempo le gustó la profesión, por la disciplina y la instrucción de como dirigirse al resto de personas.
“Mi trabajo me permite llevar el sustento al hogar y busco ser un ejemplo para mis 4 hijos de 20 y 4 años (hombres), y 16 y 12 años de edad (mujeres). Pese a las dificultades que enfrento en el desempeño de mi labor, especialmente con el tiempo —corto durante el día—, aspiro que sea de calidad en los pequeños momentos”, dijo.
La agente inició en el área de Sistema Municipal de Estacionamiento Rotativo Tarifado (Simert), luego fue trasladada a puertos fijos: Teatro Bolívar, Alfredo Mora Reyes, servicio al Cliente en Recaudación, Rentas, Espacio Público y, en la actualidad, cumple el rol de educadores comunitarios bajo la Unidad Técnica de Vinculación Social y Convivencia Ciudadana.
Labor
Cuando se trabaja con la sociedad, especialmente en los mercados, los primero es la socialización con las personas que efectúan ventas informales, una problemática de caos vigente y que mantiene en temor a la familia por los altercados que puedan existir. “Mis hijos siempre, al salir, me solicitan que me cuide y que evite roces con personas que me pueden hacer daño”, puntualizó.
Labor ardua
Por su parte, Andrea Leonor Chicaiza Songor manifestó que ser mamá y tener trabajo conlleva mucha responsabilidad, “ha sido un proceso de crecimiento personal y se debe tener estabilidad para combinar ambos roles”.
Afirmó que inició en el espacio público en los diferentes centros de abastos, posterior en puestos fijos, Simert y, actualmente, es coordinadora de la Unidad Técnica de Vinculación Social y Convivencia Ciudadana.
“Llevo 9 años en la entidad municipal y tengo 3 hijos varones de 17,12 y 5 años de edad. Tuve que dividir mis horarios para cumplir tanto en casa como en mi trabajo y, con el paso del tiempo, nos hemos acostumbrado a los horarios”, acotó.
Es un trabajo duro, pero en realidad “el amor de madre permite que no nos cansemos y todos los días nos levantemos agradeciéndole a Dios por regalarnos la vida y rogando por que —tanto mi familia como yo misma— volvamos a casa sin contratiempos”.
Añadió que sus hijos están orgullosos de tener una mamá agente de control municipal, aunque a veces es difícil no estar con ella o que no pueda asistir a eventos que para ellos son importantes; sin embargo, “saben qué lo hago (trabajo) por ellos”. (I)
