
El país afronta una de las sequías más severas de las últimas 6 décadas; según integrantes del Centro Agrícola Cantonal de Loja, la seguridad alimentaria está en peligro, particularmente en la región sur, debido a los efectos de esta ausencia de lluvias en la producción agropecuaria.
Nicolás Sánchez Paladines, presidente del Centro Agrícola Cantonal, refirió que todo el país está sufriendo el largo estiaje; en ese sentido, cree que es el fin de la suspensión del plan inmediato de riego de Loja, proyecto en el que quedó dinero pendiente del ofrecido al Consejo Provincial; le dieron apenas una pequeña parte y “por gotas”.
Aporte
En otro ámbito, “todos los lojanos contribuimos para el mantenimiento de las microcuencas del cantón Loja, que serían las fuentes abastecedoras de agua potable y un remanente quedaría para el riego, lamentablemente no se ha sembrado ni una planta con ese dinero que aportamos”, por ejemplo, en su caso, pagó USD 6, que son cobrados en la planilla de agua de cada mes.
La pregunta es ¿Qué hacen con esos recursos? “Si se hace cuenta que en Loja alrededor de 60 mil hogares reciben el agua potable, los dineros recaudados son altos”, añadió.
El problema no es de ahora, sino que viene desde las últimas administraciones, los alcaldes nunca tomaron en cuenta el mantenimiento de las microcuencas y, en la actualidad, tenemos esos inconvenientes con los cortes del líquido vital, falta de agua en los ríos y sembríos secándose.
Producción
Otra situación preocupante es que Loja no produce. “Hemos hecho un análisis y más del 80% de los productos vienen de otros lugares, como los huevos; Loja necesita —para cubrir la demanda— más de 150 mil, pero apenas produce alrededor de 20 mil. Lo mismo sucede con la leche, no llegamos ni a la cuarta parte de la gran demanda existente”, indicó.
Espacios
En la misma línea, Miguel Enrique Rodríguez, integrante del Centro Agrícola, se solidarizó con las personas que se dedican a las actividades agropecuarias en la provincia. “Instamos a las autoridades a buscar soluciones y estamos prestos a colaborar con sugerencias para que el sector agropecuario se vea beneficiado, de alguna manera, porque la ciudad come si el campo produce”, acotó.
Añadió que los espacios para las viviendas de las personas cada día son más extensos y las unidades productivas cada vez, más reducidas, por lo que hace también un llamado para iniciar procesos de educación a los productores y ser eficientes en las unidades productivas, consiguiendo que las cosechas sean de mayor calidad.
Propuestas
Por su lado, Hernán Armijos, integrante del Centro Agrícola, exhortó a quienes toman decisiones para que consideren la participación de los ganaderos en las actividades a efectuar a mediano y largo plazo.
A la par, realizar proyectos con las entidades para la comercialización de los productos, debido a que “ese es el cuello de botella del productor y con ello se rescata el mercado que se ha perdido”, subrayó. (I)

