
El cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más comunes que afecta a las mujeres en todo el mundo. Este se origina cuando las células del tejido mamario experimentan un crecimiento descontrolado, lo que puede derivar en la formación de tumores malignos. Aunque tiene mayor incidencia en mujeres de más de 50 años, también puede presentarse en mujeres más jóvenes e incluso en hombres, aunque en menor porcentaje.
Enfermedad
En una entrevista con Diario Crónica, la oncóloga de la Clínica San Pablo, Andrea Castillo, informó que, en octubre se celebra el «mes rosa», dedicado a la sensibilización sobre esta enfermedad. Durante este mes, instituciones de salud, organizaciones y personas de todo el mundo unen esfuerzos para crear conciencia sobre la importancia de la detección temprana y el tratamiento del cáncer de mama. El lazo rosa se ha convertido en un símbolo mundial de apoyo a quienes luchan contra la enfermedad y un recordatorio de la importancia de las revisiones regulares.
La profesional enfatizó que el diagnóstico oportuno es clave para aumentar las probabilidades de éxito en el tratamiento y recomendó que, a partir de los 40 años se realicen mamografías cada año. Sin embargo, aquellas con antecedentes familiares de cáncer de mama, factores genéticos u otros riesgos deberían comenzar con los controles a una edad más temprana y con una frecuencia mayor, ya que el cáncer en sus primeras etapas puede no mostrar síntomas.
En lo que respecta a los tratamientos para el cáncer de mama varían según la etapa y el tipo de cáncer. Entre las opciones más comunes se encuentran la cirugía, que puede ser para extraer el tumor o en casos más avanzados para remover la mama, la quimioterapia, que busca destruir las células cancerosas, y la radioterapia, que utiliza radiación para reducir el tamaño del tumor. Además, en algunos casos emplean la hormonoterapia para bloquear las hormonas que favorecen el crecimiento de las células malignas.
Aunque es menos frecuente, los hombres también pueden padecer cáncer de mama, representando aproximadamente el 1% de los casos. Generalmente, la detección en ellos ocurre a partir de los 60 años, cuando la enfermedad suele estar más avanzada, lo que hace aún más importante prestar atención a cualquier cambio en el tejido mamario.
Para prevenir el cáncer de mama, la especialista recomienda adoptar un estilo de vida saludable. Mantener una alimentación balanceada, evitar el consumo de alcohol y tabaco, y realizar ejercicio físico regularmente.
La oncóloga recalcó la importancia de que las personas se familiaricen con sus cuerpos a través de autoexámenes mamarios, una práctica sencilla pero poderosa ya que, al detectar cualquier cambio, como la aparición de bultos, alteraciones en la piel o secreciones inusuales, deben consultar con un médico de inmediato para realizar los exámenes respectivos, lo que podría marcar la diferencia entre una detección temprana y un diagnóstico tardío. (I)
