Fábulas: relatos breves que transmiten lecciones de vida

Portada de guía infantil.

Desde la niñez, sea en el hogar o en la escuela, nos enseñan sobre las fábulas, esos relatos breves en los que animales y objetos cobran vida para transmitirnos una enseñanza. Con cada historia, aprendemos valores como la honestidad, la paciencia y el respeto, que quedan grabados en nuestra memoria. Estas lecciones, aunque simples, nos acompañan en el crecimiento, mostrándonos la importancia de nuestras acciones y decisiones.

Relatos

En una entrevista con Diario Crónica, Rosa Elena Jumbo, docente del Departamento de Filosofía, Artes y Humanidades en la carrera de Pedagogía de la Lengua y Literatura de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), explicó que las fábulas son relatos breves y simbólicos que buscan transmitir enseñanzas o lecciones morales. Estas historias, generalmente protagonizadas por animales o seres inanimados con características humanas, recrean situaciones de la vida cotidiana de manera sencilla, lo que facilita que personas de todas las edades se identifiquen con ellas. “Su valor educativo sigue vigente, especialmente para los niños, debido a su capacidad de enseñar valores de forma entretenida y memorable”, aseveró.

Rosa Elena Jumbo, docente del Departamento de Filosofía, Artes y Humanidades en la carrera de Pedagogía de la Lengua y Literatura de la UTPL.

Sobre su clasificación, comentó que las fábulas pertenecen al género narrativo y son parte de la literatura didáctica, cuyo objetivo es enseñar a través de la palabra escrita. En el caso de las fábulas, tanto su estructura como su mensaje, están diseñados para dejar una lección moral en el lector.

Estos relatos se caracterizan por su sencillez y su mensaje universal ya que los protagonistas suelen ser animales que hablan y actúan como personas, representando rasgos humanos como la astucia, la codicia o la ingenuidad. Esta personificación permite a los lectores verse reflejados en las situaciones de la fábula, lo que facilita la identificación y la reflexión. Además, cada fábula concluye con una moraleja, que es una breve lección que invita a reflexionar en las consecuencias de las acciones y en los valores que debemos cultivar.

Su estructura es sencilla: comienzan con una introducción que presenta a los personajes y el escenario; luego, el nudo, donde se desarrolla el conflicto central; y finalmente, el desenlace, en el que se resuelve la situación, a menudo con un giro inesperado o una consecuencia lógica. La moraleja aparece al final, ya sea explícita en una frase o implícita, permitiendo al lector deducir el mensaje.

El principal propósito de las fábulas es enseñar valores y advertir sobre actitudes negativas, lo que las convierte en un recurso educativo ideal para inculcar comportamientos como la honestidad, la generosidad y la responsabilidad, además de alertar sobre las consecuencias de malas actitudes. La docente considera que, para los pequeños, en particular, las fábulas son una herramienta valiosa que les ayuda a distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, formando una base moral que les será útil a lo largo de su vida.

Importancia

Hoy en día, las fábulas siguen siendo un recurso valioso en la educación infantil y en la literatura, ya que su formato breve y directo permite transmitir mensajes profundos de manera clara. Aunque las sociedades cambien, los valores que enseñan las fábulas permanecen vigentes, y por esta razón, estas historias han perdurado a través de los siglos, manteniéndose relevantes en la formación de nuevas generaciones. (E)

Dato

Entre los autores más destacados de fábulas se encuentran Esopo, un antiguo narrador griego cuyas historias, como “La liebre y la tortuga” y “El zorro y las uvas”, siguen siendo fundamentales en la literatura moral. También, sobresale Jean de La Fontaine, poeta francés conocido por sus reinterpretaciones de las fábulas de Esopo, entre las que figuran “La cigarra y la hormiga” y “El cuervo y el zorro”, llenas de crítica social y enseñanzas universales.