
Desde el 11 de noviembre, varios incendios forestales en el sur del país han afectado la calidad del aire, especialmente en el cantón Loja. Aunque la situación ha mostrado una leve mejoría, autoridades y expertos recomiendan a la ciudadanía mantener medidas de protección, como el uso de mascarillas, para evitar complicaciones en la salud.
Situación
Los incendios registrados en sectores como la vía Loja-Catamayo y en la parroquia San Pedro de Vilcabamba generaron altos niveles de material particulado (MP 2.5), pequeñas partículas que al ser inhaladas pueden ingresar al torrente sanguíneo junto con el oxígeno, causando repercusiones en la salud. Según un estudio realizado por la carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Loja (UNL), los días sábado 16 y domingo 17 fueron los más críticos, con niveles de concentración de MP 2.5 que superaron ampliamente los límites establecidos por la normativa ecuatoriana de calidad del aire.
El director de la carrera de Ingeniería Ambiental de la UNL, Vinicio Alvarado, explicó que la normativa nacional establece como límite seguro para el MP 2.5 una concentración inferior a 50 microgramos por metro cúbico. Sin embargo, el sábado, las mediciones alcanzaron los 370 microgramos por metro cúbico y el domingo llegaron hasta los 450 microgramos. Estos niveles fueron peligrosos para la salud y provocaron que algunas personas se desplazaran a otros lugares.
A pesar de la gravedad de estos registros, el director señaló que las concentraciones fluctuaron a lo largo del día debido a factores como los gradientes de temperatura y el movimiento de masas de aire. No obstante, los valores más altos se mantuvieron por varias horas, afectando también zonas cercanas como El Cisne.
Medidas preventivas
Debido a las condiciones adversas de la calidad del aire, durante el fin de semana, la ciudadanía adoptó medidas de protección para reducir los riesgos a la salud, como cerrar puertas y ventanas para evitar que el humo ingrese a los hogares, manteniendo así el aire interior más limpio. Además, del uso de mascarillas certificadas, como las KN-95, ya que estas están diseñadas para filtrar partículas finas, como el material particulado MP 2.5, que puede ser altamente dañino.
Estas medidas son esenciales para proteger a los grupos más vulnerables, como niños menores de cinco años, cuyo sistema respiratorio está en desarrollo; adultos mayores, que pueden tener menor capacidad para resistir afecciones respiratorias; mujeres embarazadas, quienes deben cuidar tanto su salud como la del feto; y personas con enfermedades respiratorias preexistentes, como asma o EPOC, quienes son más propensas a sufrir complicaciones graves ante estas condiciones.
Índice de calidad del aire
Para ayudar a la ciudadanía a entender de forma sencilla el estado de la calidad del aire, quienes integran la carrera de Ingeniería Ambiental de la UNL desarrollaron un sistema de monitoreo conocido como el índice de calidad del aire, el cual convierte las mediciones técnicas de contaminación en una representación visual mediante un esquema de colores, similar a un semáforo, en el cual, los colores más claros representan una calidad de aire favorable y segura para la salud, mientras que los colores más oscuros indican niveles peligrosos de contaminación.
Esta herramienta permite que las personas puedan identificar rápidamente si el ambiente es saludable o si es necesario tomar precauciones adicionales para protegerse.
¿Habrá mejoría?
La recuperación de la calidad del aire depende de dos factores: la eliminación de las fuentes de contaminación, es decir, el control de los incendios; y las condiciones atmosféricas, como la dirección y velocidad del viento. Además, las lluvias podrían acelerar la limpieza de la atmósfera.
Aunque aún no hay una fecha exacta para que el aire en Loja vuelva a niveles normales, el director expresó que esperan que las condiciones meteorológicas sean favorables y contribuyan a una mejora paulatina a partir de hoy, 19 de noviembre. (I)
El proyecto, que forma parte del programa de Monitoreo e Calidad de Aire en Loja, lo trabajan conjuntamente con las autoridades universitarias, con el apoyo del rector de la UNL.
