Justo Leiva

Mediante rueda de prensa, el Comité de Festividades en Honor al Señor de Girón —integrado por Padre Ciro Soto, párroco de la iglesia San Vicente Ferrer de Mercadillo; Fabián Elizalde, presidente de la Junta Parroquial; Hugo Granda, presidente de los priostes; Susana Quezada, organizadora de la parte turística; Diácono Carlos Rodríguez, miembro de la iglesia parroquial y Maritza Guajala— dio a conocer las actividades que se realizarán tanto en lo religioso como en lo comercial.
El Padre Ciro Soto indicó además que, la imagen de San Vicente Ferrer está recorriendo los 17 barrios de su jurisdicción eclesiástica, desde el 13 de agosto hasta el martes 2 de septiembre, en este día se hará una caminata desde el redondel de Balsones hasta la iglesia matriz de Alamor; la segunda etapa de la caminata será desde Alamor a Mercadillo donde celebrarán la Eucaristía campal. El jueves 4 iniciará la novena hasta el 12 de septiembre.
El 13 de septiembre se ordena de sacerdote en la catedral de Loja el Diácono Carlos Rodríguez, quien llegó a esta parroquia Eclesiástica hace un año enviado por Mons. Walter Heras para que realice las actividades pastorales religiosas previas. El padre regresará a Mercadillo a dar su primera misa el día 13 de septiembre a las 19h00.
La feria comercial estará dirigida por el GAD Mercadillo, habrá también feria ganadera.
Durante los días de festividades se desarrollarán actos culturales, noches de luces y quema de castillos, así como también estará presente la banda de pueblo de San Pedro de la Bendita.
El 14 de septiembre es el día central de las festividades religiosas y comerciales en la parroquia Mercadillo, la feria más antigua del sur de Loja, donde a inicios del siglo pasado concurrían comerciantes del norte peruano y centro sur del Ecuador para adquirir principalmente los famosos mulares, resistentes para transportar carga y personas.
El Señor de Girón es una cruz del Señor de la Buena Muerte, según la tradición oral fue traído por un inmigrante del cantón Girón, provincia del Azuay en el S. XVIII, donó esta imagen en Mercadillo con la condición de que le construyan una capilla. Los abundantes milagros a decir de sus devotos, hizo que la imagen de Cristo Crucificado aumentara su devoción rápidamente en centenares de feligreses.
