
Entre cavernas rodeadas de misterio, cascadas cristalinas y una gastronomía que conquista paladares, Catamayo se consolida como uno de los destinos más cautivadores del sur del Ecuador. El cantón está ubicado a tan solo 38 km (unos 45 minutos) desde la ciudad de Loja.
Espacios
Catamayo continúa posicionándose como un referente turístico de la provincia de Loja. Cada rincón de este cantón ofrece experiencias únicas para quienes buscan aventura, descanso y contacto con la naturaleza.
Uno de los sitios más impactantes es la Cueva La Chiriguana, ubicada en la parroquia urbana San José. Este enigmático paraje, también conocido como “La Cueva del Diablo”, envuelve a los visitantes en un ambiente lleno de misterio. Sus enormes formaciones rocosas, de tonalidades oscuras y amarillentas, presentan estructuras perforadas y figuras moldeadas por el paso del tiempo, creando un escenario imponente en medio de un paisaje árido y silencioso.
Las raíces de grandes árboles sobresalen entre las piedras, otorgando una apariencia casi sobrenatural al sector. En el interior habitan murciélagos, característica que intensifica la atmósfera del lugar y alimenta las leyendas transmitidas por generaciones. Habitantes de la zona relatan que antiguamente varias personas acudían a este espacio para realizar ofrendas con la esperanza de obtener fortuna y oro.
Actualmente, este atractivo se ha convertido en un destino ideal para caminatas, exploración y turismo de aventura. El acceso se realiza por la vía principal que conduce a la parroquia San José, tomando posteriormente el desvío directo hacia el sitio.
Otro de los grandes encantos naturales del cantón son las cascadas de la Larcapa (también conocidas como La Arcapa). Este conjunto de seis caídas de agua cristalina, situado a ocho kilómetros del parque central de Catamayo, constituye un refugio perfecto para el senderismo y las actividades al aire libre.
El recorrido hacia las cascadas permite disfrutar de paisajes llenos de vegetación y tranquilidad. Además, la familia Aguinsaca, residente del sector desde hace más de cinco décadas, brinda atención a los turistas con platos típicos y refrescantes bebidas naturales, fortaleciendo la experiencia comunitaria y cultural.
Para quienes visiten estos espacios, se recomienda utilizar ropa cómoda, calzado adecuado para senderos y repelente de insectos, con el propósito de disfrutar plenamente del recorrido.
Gastronomía
Catamayo también es atractivos por su gastronomía. El vicealcalde Rommel Durán Paute, expresó a Diario Crónica que la riqueza turística de Catamayo también se refleja en su exquisita gastronomía. A lo largo de la ciudad, los restaurantes exhiben grandes láminas de carne secándose al sol, una imagen tradicional que despierta inmediatamente el apetito de propios y extraños.
La reconocida cecina, elaborada con carne de cerdo cuidadosamente adobada, representa uno de los platos emblemáticos del cantón. A esta delicia se suman preparaciones tradicionales como seco de gallina criolla, seco de chivo, repe blanco, arvejas con guineo, cueros con yuca, chifles con fritada, tripas asadas y tamales.
“Los visitantes también pueden degustar helados de coco, empanaditas de viento y amasijos, sabores que forman parte de la identidad culinaria”, dijo.(I).
