
La romería de Nuestra Señora del Cisne atraviesa este 2026 uno de sus momentos centrales. Ante la imposibilidad de acompañar físicamente el recorrido por motivos de salud u otras circunstancias, monseñor Walter Heras Segarra, Obispo de Loja, recordó que la distancia no impide vivir esta manifestación de fe y convocó a los fieles a participar espiritualmente de la romería.
“Caminen virtualmente desde su corazón”, expresó, al destacar que la peregrinación también puede vivirse mediante la oración y la cercanía espiritual con la imagen mariana. La invitación busca que ningún devoto pierda la oportunidad de acompañar este tradicional recorrido, aun cuando las condiciones personales impidan una presencia directa.
La edición 2026 lleva como lema “María, Reina de la Paz”, una advocación que cobra especial significado frente al escenario de violencia e inquietud social que atraviesa el país. La jornada religiosa plantea, mediante la fe, un llamado a fortalecer la reconciliación, la unidad y la esperanza entre los ecuatorianos.
La figura de la Virgen del Cisne también concentra peticiones por la protección de Loja y por la recuperación de quienes enfrentan enfermedades. Los fieles encomiendan a la Madre de Dios sus necesidades y anhelos, mientras mantienen viva una tradición religiosa profundamente arraigada en la comunidad.(I).
