
La tensión aún continúa en Guayzimi, cantón Nangaritza, provincia de Zamora Chinchipe, luego del enfrentamiento registrado durante un operativo contra la minería ilegal. La intervención militar provocó la retención de 12 uniformados por parte de pobladores, mientras cuatro civiles quedaron detenidos. Horas después fueron liberados. Autoridades anuncian reforzarán los operativos.
Circunstancias
El conflicto ocurrió el miércoles 19 de agosto de 2026, mientras las Fuerzas Armadas intervenían maquinaria y equipos que, según la institución, eran utilizados para la extracción ilícita de recursos naturales.
Cerca de 500 pobladores, varios con el rostro cubierto, retuvieron a los militares y atacaron a los uniformados con palos, piedras y escopetas. Además, habitantes rociaron combustible sobre un vehículo blindado e intentaron incendiarlo. El conductor logró maniobrar para abandonar el lugar, evitando mayores consecuencias.
Durante la intervención, las Fuerzas Armadas reportaron el decomiso de dos excavadoras, tres motores de succión, 600 galones de combustible y tres clasificadoras tipo Z. La entidad estimó en USD 225.800 la afectación económica ocasionada a las actividades de extracción ilegal.
Reclamo
Está acción generó el reclamó y rechazo de los pobladores. “Somos mineros, no somos delincuentes”, expresaron habitantes durante la protesta. Edgar Rojas Sacha, minero de la zona, manifestó a Diario Crónica su inconformidad con los procedimientos militares.
“Los uniformados ingresan a los sectores y destruyen maquinaria sin realizar consultas previas con los trabajadores”. El reclamo refleja el malestar existente entre quienes consideran la actividad minera como su principal fuente de sustento.
Samuel García, también minero, afirmó a Crónica que los pobladores mantendrán una postura de resistencia ante nuevos operativos. Cuestionó la destrucción de equipos adquiridos con esfuerzo y explicó que varios habitantes cubrieron sus rostros para evitar posibles procesos judiciales.
“Nosotros somos mineros y nos vimos en la necesidad de taparnos el rostro para evitar que luego seamos objeto de acciones judiciales, pero estamos cansados de que nos traten como delincuentes. Trabajamos en esta actividad desde hace décadas y constituye nuestro sustento”, afirmó García.
Acuerdo
La retención de los militares duró varias horas. El conflicto terminó luego de un diálogo entre comuneros y autoridades, cuyo resultado permitió reducir la tensión registrada en la localidad.
Durante la noche, los pobladores liberaron a los 12 soldados, quienes permanecieron sanos tras el incidente. Como parte del acuerdo, las autoridades entregaron a cuatro civiles detenidos durante el operativo.
Aunque el entendimiento permitió recuperar la calma, el conflicto dejó expuestas las diferencias entre los habitantes vinculados a la minería y las autoridades encargadas de combatir las actividades consideradas ilegales.
Controles
Tras el momento de tensión. Las Fuerzas Armadas ratificaron que mantendrán los controles en Zamora Chinchipe para combatir la extracción ilegal y proteger los recursos naturales. La institución sostiene que estas actividades provocan daños ambientales y requieren intervención estatal.
Desde distintos sectores de la ciudadanía también surge un pedido dirigido al Gobierno: fortalecer los controles, pero acompañarlos con procesos de regularización que permitan ordenar la actividad minera y reducir nuevos enfrentamientos entre pobladores y fuerzas de seguridad.(I).
