Educación bilingüe, un puente entre la cultura ancestral y el futuro

Educación Intercultural Bilingüe con el objetivo de seguir fomentando la identidad cultural.

Miles de estudiantes forman parte de un modelo educativo que integra conocimientos ancestrales, lenguas originarias y pertinencia cultural. La Zona 7 cuenta con 120 establecimientos interculturales bilingües, 47 en la provincia de Loja.

Circunstancias

La educación intercultural bilingüe mantiene un papel fundamental en la preservación de los conocimientos ancestrales, las lenguas originarias y la identidad cultural de los pueblos y nacionalidades. En la Zona 7, este modelo educativo atiende alrededor de 4.279 estudiantes mediante una estructura vinculada con las comunidades y sus tradiciones.

Gabriel Rodrigo Anckuas Samarain, director zonal de Educación Intercultural Bilingüe, explicó a Diario Crónica que este sistema comprende a las instituciones educativas correspondientes a los pueblos y nacionalidades reconocidos dentro del sistema educativo nacional. La formación mantiene un enfoque comunitario y responde a la pertenencia cultural de cada territorio.

“La Zona 7 reúne tres grupos culturales principales. En Zamora Chinchipe tienen presencia las nacionalidades Shuar y Kichwa-Saraguro; en Loja predomina la población Kichwa-Saraguro, mientras que en El Oro existe presencia de la etnia Puruhá”, dijo.

En total, existen 120 establecimientos educativos interculturales bilingües en las tres provincias. El Oro cuenta con dos instituciones; Loja registra 47, distribuidas entre los cantones Loja y Saraguro; mientras Zamora Chinchipe concentra 71 centros educativos.

Formación

El modelo aplicado corresponde al Modelo del Sistema de Educación Intercultural Bilingüe (Moseib), cuya propuesta incorpora conocimientos propios de cada pueblo y nacionalidad. La enseñanza integra saberes ancestrales y contenidos relacionados con la cultura de las comunidades.

El director puntualizó que cada institución desarrolla unidades de aprendizaje conforme a una planificación educativa que incorpora conocimientos propios de las nacionalidades. De esta manera, la formación académica mantiene una relación directa con la identidad cultural y las prácticas tradicionales de cada comunidad.

El componente lingüístico constituye otro eje fundamental. Los docentes deben contar con preparación y capacitación en pertinencia cultural, además del dominio de lenguas originarias, como el kichwa y el shuar. Ambos idiomas cuentan con reconocimiento estatal, mientras el castellano cumple una función de interacción y comunicación con el resto de la población ecuatoriana.

Migración

Aunque la educación intercultural bilingüe mantiene presencia en las comunidades, la migración de familias hacia las ciudades representa uno de los principales desafíos para las instituciones rurales.

“Las dificultades laborales motivan a numerosos padres de familia a trasladarse hacia centros urbanos. Este fenómeno reduce, en algunos casos, la cantidad de alumnos en determinados establecimientos comunitarios”, afirmó.

A pesar de esta situación, las instituciones educativas interculturales bilingües continúan funcionando y mantienen su propósito de garantizar una formación vinculada con la cultura y la identidad de los pueblos.

En ese ámbito, el sistema intercultural bilingüe en la Zona 7 cuenta con más de 650 docentes, quienes atienden a una población estudiantil de aproximadamente 4.279 alumnos. El perfil profesional del personal constituye un elemento esencial para garantizar una enseñanza acorde con las particularidades culturales y lingüísticas de cada nacionalidad.(I).