
Paltas. El lunes 02 de noviembre, con motivo del Día de los Difuntos, numerosas familias acudieron a los cementerios, entre estos, al de Catacocha para rendir homenaje a sus seres queridos que descansan en este camposanto.
Uno de los aspectos que llama la atención en este lugar es la antigüedad de sus primeras bóvedas, cuyas construcciones superan los 200 años. Estas estructuras han resistido el paso del tiempo y permanecen como vestigios de una época en la que las primeras generaciones de habitantes de Catacocha sepultaron allí a sus familiares.
Entre las particularidades del legendario camposanto sobresalen algunas tumbas de dimensiones considerablemente pequeñas y estrechas, cuyas características despiertan curiosidad, pues resulta difícil imaginar que en esos espacios fueron sepultadas personas adultas. Aunque varias permanecen cerradas, otras fueron abiertas; sin embargo, no volvieron a utilizarse para nuevos entierros.
Pese al transcurso de los años, estos espacios conservan un profundo significado para sus familias, que continúan visitándolos y manteniendo vivo el recuerdo de quienes los antecedieron.(I).
