Jaime González, el paracaidista más antiguo de Loja, recibió homenaje

Two military officers shake hands during a ceremony, with a cannon in the background. One officer is wearing a beret and camouflage, while the other is in a decorated military uniform. Another soldier stands nearby holding a flag.
«Comando Furia», el paracaidista lojano reconocido por sus 30 años de servicio.

La trayectoria de Jaime Bolívar González Ortiz, sargento primero en servicio pasivo del Ejército Ecuatoriano, fue reconocida durante la conmemoración de los 70 años del Paracaidismo Militar Ecuatoriano, organizada por la Brigada de Infantería Motorizada N.º 7 Loja. Considerado el paracaidista más antiguo de la jurisdicción, cumplió 30 años de servicio, realizó 50 saltos y dejó una huella en las filas de los paracaidistas y comandos. Su legado también se refleja en su familia, pues uno de sus hijos alcanzó el grado de teniente coronel del Ejército.

Reconocimiento

El acto reunió a integrantes de la institución militar, autoridades y familiares para recordar siete décadas de esta especialidad, caracterizada por la disciplina, valentía y camaradería de quienes portan la tradicional boina roja.

Durante su intervención, el comandante de la Brigada, Ricardo Redroban, destacó que «ser paracaidista implica una vocación de honor, sacrificio y compromiso permanente con la Patria». En ese contexto, rindió tributo a González, cuya carrera forma parte de la historia de esta rama militar en el país.

Trayectoria

Nacido el 10 de septiembre de 1938 en Loja, ingresó al Ejército Ecuatoriano el 1 de octubre de 1958. Cinco años después, el 29 de octubre de 1963, integró la Sexta Promoción de Paracaidistas y la Primera Promoción de Comandos, un paso decisivo en su formación dentro de las fuerzas especiales.

Durante su carrera efectuó un total de 50 saltos en Salinas, Guayaquil, Cuenca, Loja, Machala, Arenillas, La Shell, Latacunga y Quito. Su carácter enérgico y determinación le valieron el apelativo de «Comando Furia», sobrenombre que lo identificó entre sus compañeros de armas.

Alcanzó el grado de sargento primero y recibió las medallas correspondientes a los 15, 20, 25 y 30 años de servicio, además de la distinción Cabo Minacho. Su nombre también quedó inscrito en la antigua calavera de la Brigada de Fuerzas Especiales Patria, en Latacunga, como testimonio de su paso por las filas de paracaidistas y comandos.

Familia

En el cantón Arenillas contrajo matrimonio con Cristina Vilela Olaya, con quien formó un hogar y tuvo ocho hijos: René Enrique, Carmen Cristina, Maritza Diana (+), Fanny Yolanda, Sandra Patricia, Omar Bolívar, Jaime Vinicio y Juana Isabel.

Uno de ellos, René Enrique González Vilela, siguió sus pasos en la carrera militar y alcanzó el grado de teniente coronel del Ejército Ecuatoriano. Este logro representa una de las satisfacciones de González, al ver cómo los principios de disciplina, lealtad y vocación de servicio que guiaron su vida también inspiraron a la siguiente generación.

Tras tres décadas de servicio activo, el exmilitar conserva el orgullo de haber pertenecido a las fuerzas especiales. A la par, la conmemoración de los 70 años del paracaidismo militar permitió destacar su aporte y recordar a quienes dedicaron su vida a esta especialidad, bajo un lema que resume el vínculo entre sus integrantes: «Una vez paracaidista, siempre paracaidista».