En el centenario de la muerte de Lenin

César Augusto Correa J.

elcesarbelt@gmail.com

El 21 de enero de 1924, hace un siglo, murió Lenin, líder de la conocida históricamente como la Revolución Rusa, pero que en realidad es la Revolución Mundial, que instaló en el poder a los trabajadores.

Este acontecimiento puede ser comentado desde distintos puntos de vista, el histórico, el político, el religioso, el antropológico, el económico, el artístico, el sociológico, que es el que voy a desarrollar en los siguientes renglones.

Al comenzar el año de 1917 en Rusia estaban dadas las condiciones para hacer una profunda revolución social. El pueblo obligó al zar a abdicar y las clases dominantes intentaron desviar la lucha revolucionaria colocando en la dirección del Estado a un socialdemócrata, a Kerensky. Se produjo un cambio político, pero no económico, que era lo que buscaban los soviets (comités) obreros y campesinos, por lo que la inestabilidad siguió afectando a Rusia. 

Con suma frecuencia se producían en Moscú y en San Petersburgo asambleas de los representantes de miles de soviets de todo el imperio, que viajaron a la capital a participar en las acciones. Numerosos líderes fueron interviniendo con fogosos discursos, pero ninguno logró captar el apoyo generalizado de los movilizados, porque ninguno se salía de los programas socialdemócratas, reformistas, que mantenían la hegemonía política de los señores feudales y de la burguesía.

Hubo tiempo y oportunidades para que otros dirigentes sentimentalmente revolucionarios pudieran adelantarse a Lenin, pero todos fracasaron.hasta que se llegó a octubre. Las figuras políticas más destacadas de la izquierda no estuvieran a la altura de las circunstancias.

En esos momentos asoma Lenin, con un nuevo enfoque. Como lo relata John Reed, en su libro «Diez días que conmovieron al mundo», a principios de octubre Lenin se puso a la cabeza de los bolcheviques, el ala más radical de los alzados, y también la más pequeña, que no fue tomada en cuenta por los demás sectores. Lenin asistió a las asambleas y propuso que todo el poder pase a manos de los soviets, que se estaticen las tierras y las fábricas, que se saque a Rusia de la Primera Guerra Mundial, mediante un entendimiento con Alemania. Con ese discurso los delegados se fueron sumando torrencialmente a los bolcheviques y en 10 días se convirtieron en una fuerza irresistible, capaz de vencer al ejército, como en efecto sucedió. Lenin fue el hombre correcto en el momento correcto; interpretó acertadamente la circunstancia y, exponiendo su vida, creó y tomó la bandera de los soviets. La genialidad de Lenin se observa también al haber buscado y conseguido la paz con Alemania, lo que le generó la posibilidad de afianzarse en el poder.

Las potencias europeas y EEUU se equivocaron en un ciento por ciento cuando predijeron que el gobierno de Lenin no podía sostenerse y que pronto caería. El desenlace fue diferente, los soviets se quedaron siete décadas en el poder, durante las cuales convirtieron a Rusia en la segunda potencia mundial y provocaron cambios socioeconómicos en el mundo entero, beneficiando irreversiblemente a todos los sectores marginados del planeta… Algo sumamente grandioso, que obligatoriamente debe ser investigado por todos los cientistas sociales. Lenin es el símbolo de la más importante transformación del Estado, que desde su aparición había permanecido bajo el control de los explotadores y por primera vez en la Historia pasó a control y servicio de los explotados…