
Cada año, el último domingo de enero se conmemora el Día Mundial contra la Lepra, una enfermedad crónica e infecciosa causada por el bacilo Mycrobaterium leprae, que afecta principalmente a los nervios periféricos y la piel, así como la mucosa de las vías respiratorias altas y los ojos. A medida que progresa, puede resultar en la pérdida de sensibilidad y, eventualmente, en lesiones que pueden llevar a mutilaciones.
Sobre la lepra
En una entrevista con Diario Crónica, Gabriela Pineda, médica responsable del departamento de epidemiología del Hospital General Isidro Ayora de Loja, detalla los síntomas iniciales que pueden presentarse en pacientes con lepra, incluyendo manchas claras u oscuras, nódulos o lesiones en la piel, pérdida de sensibilidad en áreas afectadas, debilidad muscular y sensación de hormigueo en manos y pies. Además, señala que, aunque la transmisión de la enfermedad ocurre principalmente mediante un contacto prolongado y cercano con una persona infectada, la lepra también puede propagarse a través de los fluidos corporales de personas no tratadas, como los de la nariz y la boca.
La doctora destaca que el Ministerio de Salud Pública dispone de los métodos necesarios tanto para el diagnóstico como para el tratamiento de la lepra. Asimismo, menciona que un desafío global establecido por la Organización Mundial de la Salud es alcanzar la meta de cero casos de lepra para el año 2030. En este sentido, se espera que para esa fecha la enfermedad ya no represente un problema de salud pública.
Casos
En lo que refiere a estadísticas, la doctora también proporciona datos sobre la situación de la lepra a escala nacional, indicando que el último registro disponible, correspondiente al año 2022, mostraba un total de 63 casos identificados, de los cuales: 13 eran mujeres y 53, hombres. Entre los casos reportados, se encontraban dos pacientes de 15 años de edad; y, 61 personas con edades comprendidas entre los 17 y 91 años. Además, destaca que, en el Hospital Isidro Ayora, el último caso reportado fue en 2018.
En relación con las acciones llevadas a cabo por el departamento de epidemiología del Hospital Isidro Ayora, la doctora explica que, ante la identificación de casos de lepra, la primera medida es reportarlos al sistema de vigilancia nacional para activar una alerta que permita coordinar acciones con los centros de salud más cercanos al paciente. Esto garantiza un seguimiento exhaustivo por parte del equipo médico con el fin de prevenir la propagación de la enfermedad.
Además, como institución de segundo nivel, el Hospital cuenta con un laboratorio de vigilancia donde procesan muestras de pacientes con diagnóstico clínico o presuntivo, como biopsias e hisopados nasales.
Gabriela enfatiza la importancia del tratamiento oportuno de la lepra, aunque reconoce que puede ser prolongado, extendiéndose por períodos de 6 meses, 1 año o incluso 2. Sin embargo, destaca que el tratamiento temprano en las etapas iniciales de la enfermedad puede prevenir secuelas graves, como deformidades, mutilaciones, discapacidad e incluso ceguera. (I)
Dato
La doctora señala que la lepra tiende a manifestarse con mayor frecuencia en áreas rurales, y menciona investigaciones que sugieren que la transmisión puede ocurrir a través de armadillos. Específicamente, resalta que en estas zonas hay quienes consumen este animal, lo que podría contribuir a la propagación de la enfermedad al crear un reservorio de transmisión.
En la zona 7 los casos son más frecuentes en la parte alta de El Oro.
