Familiares reciben información de los presos por correo electrónico

Las visitas seguirán restringidas hasta nuevo aviso.

El Centro de Privación de Libertad N.º 1 Loja, al igual que el resto de cárceles del país, está a cargo de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional —tanto al interior como exterior—; al momento, las visitas familiares están suspendidas y el estado de los internos es informado por correo electrónico.

Circunstancias  

En la cárcel local se siguen encontrando objetos prohibidos como celulares, armas blancas y droga. El director del centro carcelario, Pedro Murgueytio Izquierdo, indicó que las evidencias encontradas al interior son enseres que todavía siguen ocultos y son halladas debido a los constantes operativos.

Afirmó que los controles continuarán en los diferentes pabellones, para que el ambiente siga manteniéndose en tranquilidad.  

Reactivación

Puntualizó que casi están en total regularidad, por lo que —en los próximos días— reactivarán los talleres y espacios artesanales para los reclusos.

“Al momento están efectuándose los trámites para demostrar que la maquinaria decomisada en los talleres —tras la intervención de las fuerzas del orden— eran utilizados para este fin”, dijo.

Acotó que todo está bajo control: los horarios de comida, salidas a patios, visitas de los abogados patrocinadores de las defensas técnicas y los ejes laborales de educación.

“Actualmente, las visitas de tipo familiar siguen suspendidas, mientras se mantenga el estado de excepción”; por ello, en uno de los filtros de ingreso a la cárcel, los parientes deben registrar su correo electrónico, nombre y apellido; y “nosotros en menos de 24 horas damos respuesta de cómo está la salud de su pariente”, añadió.

Desinformación

Por su parte, familiares afirman que las autoridades no les estarían dando información correcta.  María P. C., quien tiene a su hermano cumpliendo una pena por el delito de robo, cree que él se encuentra delicado de salud, debido a que debe medicarse tres veces por semana; la última vez que lo vieron casi no tenía medicinas y ya son más de 2 meses con restricción de visitarlo.

Además, “tememos que los policías, y especialmente militares, sigan vulnerando sus derechos con el trato inhumano, pero no podemos saberlo, porque todo está en silencio y solo nos queda confiar en que lo enviado por correo electrónico sea verdad”, afirmó. (I)