Se ha dicho que los textos narrativos relatan historias, eventos, cuentos, mitos, crónicas, ensayos y hechos concretos, reales o ficticios; hilan muy fino la secuencia de eventos empleando un lenguaje repleto de metáforas. Para que resulte verosímil la historia es importante la clase de narrador que emplea el escritor. Para lo cual hecha mano de: narrador en primera, segunda y tercera persona.
El narrador en primera persona aporta mayor realismo a la historia, porque narra como si estuviera viviendo en realidad los hechos. Es muy común en la literatura contemporánea y, aunque no es imprescindible que sea el protagonista del relato, sí forma parte del elenco de personajes principales. Haya 3 clases de narradores en primera persona: el protagonista, testigo e interior.
El narrador protagonista es sencillo de identificarlo, porque es el personaje principal del relato y cuenta la historia a partir de su experiencia propia, desde el principio hasta el final. Hoy en día ha ganado terreno en los distintos géneros literarios, especialmente en el de la auto ficción. El narrador testigo cuenta la historia indirectamente; ofrece su punto de vista sobre los hechos ocurridos, pero narra un relato de terceros y puede o no estar involucrado en la historia. El narrador interior no transmite una historia a los lectores, sino que dirige el relato a sí mismo; por ello se habla de un monólogo interior, porque recuerda algo, reflexiona o manifiesta una emoción.
