Benjamín Pinza Suárez
Todo cuanto el ser humano hace en bien de los demás, el tiempo se encarga de premiar esas nobles acciones de la manera más oportuna y sorpresiva, más aún, si esas acciones están llenas de sinceridad, de diafanidad de espíritu, de desprendimientos, de naturalidad y generosidad de mente y corazón. Contrariamente, todo aquello que se hace anteponiendo el interés personal, la vanidad, el ego jactancioso y desmedido, nunca podrá tener asidero en el alma humana porque en lugar de agradar, lo que hace es enfermar.
Hoy, nuevamente he tenido el privilegio de ser honrado con un altísimo reconocimiento por parte de la Fundación Cívica de San Sebastián y el Ilustre Municipio de Loja al declararme Personaje Ilustre de Loja 2024, gesto institucional que lo agradezco desde la profundidad de mi ser y, lo agradezco inmensamente porque tras de mi modesta persona hay una generación de niños y jóvenes lojanos que necesitan y con urgencia: espacios, oportunidades, incentivos, motivaciones, aulas, rincones de lectura, libros a su disposición, árboles de buen follaje y buena sombra, y sobre todo, buena guía y autoestima que les permita auto descubrir sus potencialidades, sus inteligencias múltiples, sus sueños y anhelos de vida, porque solo así, se podrá despertar ese gran gigante que llevan dormido en su mundo intrínseco y que espera el momento propicio para lanzarse a los grandes desafíos de la vida y alcanzar su gran esplendor.
La Fundación Cívica San Sebastián, es una institución Lojana legendaria y prestigiosa que impulsa actividades y eventos de orden cívico y cultural de gran calibre y distinción, sin que para ello cuente con presupuesto que le permita cubrir sus ejecutorias en bien del fomento y difusión de las actividades creativas, expresivas, estéticas y artísticas de la niñez y juventud de esta ciudad. Lamentablemente cuando los gobernantes no tienen formación cultural para percibir la sensibilidad, el mundo emocional, el sentimiento, las tradiciones, creencias, las buenas costumbres, las aspiraciones, querencias y anhelos de nuestros pueblos, poco o nada se podrá conseguir de ellos en pro de estas emblemáticas instituciones y, más aún, cuando se ignora que la cultura es el poderoso motor de transformación social. Lo que sí he podido constatar es que los personeros de la Fundación Cívica San Sebastián tienen la fuerza de la voluntad, la riqueza de la unidad, gran poder organizacional, entusiasmo desbordante y un invaluable amor por esta tierra a la que se entregan con alma, vida y corazón.
Por todo ello, reitero mi imperecedera gratitud al Municipio de Loja en la persona de su Señor alcalde y a todos quienes integran el directorio de la Fundación Cívica San Sebastián: Dra. Olga Tapia Palacios, Lic. Luis Cosíos Castillo, Arq. Carlos Villacís, a las distinguidas damas Gloria Martínez, Ligia León y María Soledad Cárdenas. De igual manera, expreso mi especial reconocimiento al Señor Doctor Gustavo Samaniego Rodríguez y al apreciado amigo Manuel Ordóñez Palacios, quienes, con su cálida presencia y motivación, enaltecieron de principio a fin estos actos culturales. Y qué mejor hacerles ostensible mi sincero reconocimiento a cada uno de ustedes, con los sentidos versos del gran poeta y filósofo José Martí, que dicen: “Cultivo una rosa blanca/ en junio como en enero/ para el amigo sincero/ que me da una rosa blanca/ Y para el cruel que me arranca/ el corazón con que vivo/ cardo ni ortiga cultivo/ cultivo una rosa blanca”.
