
En algunos cantones de la provincia de Loja, las lluvias continúan presentes, provocando deslizamientos de tierra, rocas, árboles…; y dejando comunidades aisladas por varias horas. Usuarios señalaron tardanza de las entidades en despejar las vías.
Circunstancias
Uno de los sectores donde un deslizamiento de gran magnitud, generó un paso provisional es en el barrio Portete, vía Gonzanamá-Catamayo.
Según Wilmer Yaguana, este derrumbe lleva agravándose desde el mes de enero: no ha habido autoridad que haga limpiar unos pocos metros cúbicos de tierra; y ahora el deslizamiento es mayor.
“Municipio de Gonzanamá, Junta parroquial de Nambacola, Gobierno Provincial, y Ministerio de Transporte y Obras Pública, tienen maquinaria; pero, nadie hace nada, lo que están esperando que el Gobierno Nacional les abone los recursos para arreglar”, refirió.
Situación similar aconteció con las lluvias que cayeron la tarde del martes 02 de noviembre —en toda la hoya lojana—, mismas que causaron un deslave que impidió la circulación hacia las parroquias noroccidentales del cantón: en el sector Morasfilo (cerca de la base de campamento de Covipal), material pétreo junto a enormes rocas taparon toda la vía Villonaco-Chuquiribamba. Después de varias horas abrieron al tránsito con las precauciones del caso, ya que la montaña, en cualquier momento, puede ceder.
De igual manera, cantones como Espíndola, Sozoranga y particularmente Calvas, presentaron inconvenientes; los municipios, aunque tarde, realizaron la limpieza.
Sin embargo, varios usuarios mostraron su malestar por la tardanza de las instituciones competentes. Alfredo Granda puntualizó que tuvo que esperar por un lapso de 2 horas para que llegue la maquinaria y sumado al tiempo en que realizaron el trabajo superaron las 4 horas, “lo que es inaudito, porque muchos de nosotros teníamos compromisos y no pudimos llegar a tiempo”, acotó. (I)
