Desde Quilanga para el mundo

Quilanga, 23 de mayo 2024

El Ecuador es un país caracterizado por el nivel de emprendimiento de sus habitantes, es el segundo país de América Latina. El emprendimiento mejora las condiciones de vida, no queda duda, pero exige una batalla permanente entre la inspiración del proyecto y la perseverancia para obtener los resultados. Pasión, exigencia, creatividad, innovación y alegría por servir dan sus frutos.

En cada rincón patrio hay iniciativas que impulsan el desarrollo integral. Una muestra proactiva son las ferias y les quiero hablar de la feria ganadera y productiva de mi cantón Quilanga, que, bajo el patrocinio de don Ambrosio Conde Peña, celebra ya sus 22 años.

Para hablar de don Ambrosio Conde Peña recurrí a sus hijos y hablan con nostalgia, se escapan de sus ojos gruesas lágrimas al contar que su padre “Ambrosio Conde Peña fue un agricultor y ganadero. Nació en el año de 1908, en Cangopita, perteneciente al cantón Calvas. Sus padres fueron Ambrosio Conde y Ana Peña. Tuvo una niñez demasiado dura, debido a que falleció su padre a temprana edad, por lo cual creció bajo el dominio de su padrastro. Fue educado en los conocimientos básicos con la guía de un profesor contratado y, en corto tiempo, adquirió el dominio de las letras y los números, llegando a relacionarse con muchos intelectuales con conocimientos en diferentes ramas del saber. Adolescente se independizó económicamente y comenzó a trabajar en calidad de arrendatario de tierras, en las haciendas de El Ingenio y Tuburo, la cría y cuidado del ganado fue su pasión”

En circunstancias tan difíciles, heredó de su señor padre el don de emprendedor quien comerciaba ganado entre Ecuador y el Perú. Al ser un hombre de sueños y de mirada amplia en poco tiempo se convierte en un activo ganadero y comerciante. Desde Quillango y por agrestes caminos llevó a vender ganado a Loja y Santa Rosa. El sol intenso, la lluvia copiosa o la oscuridad de la noche nrjarse como un quilanguense de roble y acero.

En esas andanzas de comerciante le llega el amo y a la edad de 24 años contrae matrimonio con Isabel Rojas Chamba, con quien procreó 10 hijos: †Manuel, Luz María, †Antonio, María Isabel (América), Ana Petronila, Mercedes, †Lucinda, Francisco, Miguel y Julia. Junto a su esposa y conforme sus hijos crecían prosiguió la actividad ganadera en la finca llamada El Saco, y en la finca Guallanuma, adquirida con un préstamo al Banco de Fomento a los esposos Tobías Conde y Celia Rojas para luego recurrir al prestamista lojano conocido como “Tumbo Celi”.

Así como don Ambrosio Conde Peña forjó su historia, su nombre y su familia. Bien hicieron los ganaderos cuando hace 22 años unieron sus ideas para organizarse, integrarse e impulsar la ganadería, la agricultura y los emprendimientos locales, bautizando su organización con el nombre de don Ambrosio Conde Peña, vivo ejemplo de trabajo, esfuerzo y pasión por la vida, pues como cuentan sus hijos, su padre no solamente fue un ganadero, sino un altruista con quienes buscaban su ayuda, con la iglesia, y con la patria, pues en 1941, estuvo dispuesto a ir a la guerra, más al ser un padre de tiernos hijos, no fue aceptado.

Su muerte ocurrida un 17 de agosto de 1955, con apenas 47 años deja un legado a sus hijos que se han esparcido por el país y el mundo, deja a la sociedad un testimonio coherente de su vida y su fidelidad, del saber hacer bien las cosas y así con su ejemplo construir juntos el cantón de sus sueños, que también deben ser nuestros sueños.