
El planteamiento de prohibir que los cuerpos de animales faenados —crudos o cocinados— sean exhibidos, ha generado rechazo; especialmente de quienes tienen negocios de comidas, como las picanterías, quienes señalan que serán perjudicados en su economía.
Norma
El proyecto de Ley Orgánica para la Promoción, Protección y Defensa de los Derechos de los Animales no Humanos propuesto por la Defensoría del Pueblo y que actualmente es analizado en la Comisión de Biodiversidad y Recursos Naturales de la Asamblea Nacional, plantea, entre otras cosas, impedir que los negocios exhiban chancho, pollo o cuy para consumo.
Para Amelía Jirón Vicente, quien tiene un negocio de comida en el barrio tradicional de Belén, “es ilógico y absurdo hacer este tipo de planteamientos; la gente compra cuando observa al animal, caso contrario no lo hace, también ayuda a promocionar otros alimentos preparados”, dijo.
Cree que los asambleístas deben estar trabajando en normas que ayuden a los ecuatorianos y no en leyes que más bien perjudicarán a miles de emprendedores.
Asimismo, Cecilia Vélez, quien cada fin de semana faena chancho y vende su carne —sea cruda o frita— en el barrio Carigán, acotó que “la gente compra observando”, es decir, cuando llega al puesto y ve al animal colgado le nace el interés de adquirir el producto. “Considero que estas normas, en vez de ayudar a los negocios y emprendedores, lo que pretenden es perjudicarlos, puesto que no existe ningún beneficio”, acotó.
Incluso, asociaciones de protegen a los animales están en contra de la medida, que podría aprobarse, “la norma no tiene ni pies ni cabeza; en la práctica, estarían limitando el consumo de carne a las personas”, por lo que considera que deberán analizar bien cada artículo y no perjudicar a la ciudadanía. (I)
