Caminar es el primer gran paso

Esteban Sarmiento Jaramillo.

Si, efectivamente, caminar es el primer gran paso que podemos dar como sociedad, hacia la consecución de un sistema de movilidad sostenible. Es que, en nuestras ciudades, donde el ritmo de vida es cada vez más acelerado, la movilidad sostenible se ha vuelto una necesidad apremiante. En este panorama, caminar se presenta no solo como una opción de transporte sencilla y efectiva, sino como una práctica con un profundo impacto positivo en nuestra salud integral y en el ambiente.

Caminar es un acto sencillo con gran impacto, yo diría que, es la forma más básica de movimiento, pero su importancia es muchas veces subestimada. No obstante, esta actividad cotidiana tiene el poder de transformar nuestras ciudades. Desafortunadamente, en muchas urbes de América Latina -incluyendo por supuesto a Loja-, el diseño urbano ha priorizado el uso del carro, haciendo que caminar sea una opción menos atractiva y, en algunos casos, hasta peligrosa. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPAL, el transporte en América Latina contribuye significativamente a las emisiones de gases de efecto invernadero, siendo responsable del 15% de ellas. Reducir la dependencia de los carros y fomentar el uso de modos de transporte no motorizados, como caminar y/o usar la bicicleta, es esencial para combatir esta tendencia.

Y claro que la movilidad sostenible en América Latina, enfrenta desafíos, pero también grandes oportunidades. En el contexto latinoamericano, donde las ciudades crecen de manera desordenada, implementar políticas de movilidad sostenible es un desafío. Sin embargo, hay ejemplos inspiradores. Bogotá, en Colombia o Cuenca en Ecuador, están siendo pioneras en la promoción de la caminata y el ciclismo, con iniciativas como redes de ciclovías y la peatonalización de zonas estratégicas de la ciudad. Estas acciones no solo han descongestionado las calles, sino que también han mejorado la calidad del aire y sembrado estilos de vida más saludables.

El poder que tiene caminar para la salud, es impresionante. No hay duda de que caminar es bueno para el planeta, pero también lo es para nuestra salud. Un estudio de la Organización Panamericana de la Salud OPS de 2019, destaca que la inactividad física es un problema grave en América Latina, asociado a enfermedades como las cardiovasculares, la diabetes y la obesidad. Incorporar la caminata diaria en nuestra rutina puede ser un remedio natural y efectivo para estos males.

En Ecuador, un estudio de la Universidad San Francisco de Quito reveló que caminar regularmente podría reducir hasta en un 20% el riesgo de enfermedades crónicas en los adultos. Este hallazgo subraya la necesidad de mejorar las condiciones para los peatones en ciudades como Quito y Guayaquil -y por supuesto Loja-, haciendo que caminar sea no solo una opción viable, sino deseable.

¿Qué Necesitamos para Fomentar la Caminata en Loja?

Para que caminar sea una opción atractiva en nuestra ciudad, es crucial que las políticas públicas, desde el Gobierno Central con todo su aparato institucional, pero principalmente desde el Municipio, se enfoquen en mejorar la infraestructura peatonal. Esto significa construir aceras seguras, instalar señalización adecuada y crear más espacios peatonales. Algunas ciudades del país ya han dado algunos pasos en esta dirección, pero aún queda mucho por hacer para que caminar se convierta en parte fundamental de la cultura urbana y sobre todo que, nuestra ciudad, se vuelve más atractiva cuando aminamos en ella, disfrutando todo el entorno natural y su paisaje armónico.

Debemos desterrar esa práctica nociva, de ir en el carro a comprar pan en la esquina, y estacionarnos en la puerta de la panadería, violentando la ciclovía o subidos en la vereda, con tal de no caminar unos metros.

Hagamos una reflexión final: Caminar puede parecer -y de hecho es- un acto sencillo, pero en el contexto de la movilidad sostenible, es un poderoso aliado. Al promover esta práctica, no solo estamos cuidando nuestro entorno, sino también nuestra salud y bienestar. Imaginar un futuro en el que Loja esté diseñada para las personas y no para los carros, es posible y, está al alcance de nuestros pies. La verdadera transformación comienza cuando, a la voluntad política de nuestros gobernantes de turno, le sumamos cada paso que damos, hacia un entorno más sostenible y saludable, con nuestras acciones ciudadanas diarias y concretas.

estebansarmientoj@yahoo.com