Con innovador proyecto, lojanos obtienen tercer lugar en Feria Tecnológica de Sao Paulo

La experiencia les permitió realizar un intercambio de conocimientos.

Kevin Loja y Hernán Rivera, ingenieros en Telecomunicaciones; Alberto Rivera, estudiante de Ingeniería Electromecánica; y Jonathan González, en calidad de docente tutor, representaron a la Universidad Nacional de Loja en la Feria Tecnológica de Sao Paulo en Brasil, que se llevó a cabo del 17 al 23 de agosto. Compitieron contra países como Chile, Colombia, México y Brasil, con su proyecto denominado “Sistema de reciclaje de botellas de plástico para la producción de filamento de impresora 3D”, obteniendo un importante tercer lugar en la categoría “Un mundo sin basura”, basada en la economía circular.

Idea

Esta innovadora idea surgió en las aulas, inicialmente concebida por Kevin como un proyecto de fin de materia en una versión más simple. Posteriormente, conoció a Alberto, quien en ese momento estaba desarrollando su proyecto de titulación y propuso mejorar la idea. Coincidieron en la oportunidad de participar en esta feria y decidieron unir fuerzas junto a otros integrantes para perfeccionar el diseño, postular y finalmente competir; entre más de 1.000 proyectos, lograron clasificarse para la fase presencial, donde solo 50 proyectos pasaban, y afortunadamente obtuvieron una distinción.

El trabajo en equipo permitió que el proyecto se volviera multidisciplinario, lo que enriqueció aún más el resultado final. A lo largo de varias pruebas y errores, lograron que el diseño fuera elegante y estandarizado, utilizando carretes profesionales de impresora 3D para almacenar el plástico de botellas y el filamento, de manera que estos carretes fueran desmontables y pudieran colocarse directamente en una impresora 3D.

Según Kevin, el proyecto consiste en el desarrollo de un prototipo de máquina que convierte el plástico de botellas en tiras, las cuales posteriormente se transforman en hilo o filamento utilizado para impresiones 3D. Este proceso se realiza a un bajo costo, lo que permite llevar adelante numerosos proyectos de manera económica. Enfatizó que el plástico obtenido es resistente, pues las botellas se funden a 260 grados, lo que otorga una gran maleabilidad al material.

El uso de esta máquina se complementa con una aplicación móvil que permite controlarla desde cualquier parte del mundo, la que fue posible desarrollar gracias a los conocimientos adquiridos durante su formación académica en la UNL y al apoyo del Centro de Investigación, que les permitió realizar prototipados láser, grabados y otros productos comercializables.

La primera máquina requirió una inversión aproximada de USD 300, ya que consideran que siempre la primera creación es la más costosa, pero para su comercialización el costo podría oscilar entre USD 150 y USD 160. Con este proyecto, los jóvenes buscan demostrar que las ideas gestadas durante el aprendizaje académico pueden trascender más allá de un proyecto de fin de materia, incentivándolos a seguir mejorando.

Por su parte, Alberto destacó que el logro obtenido y el viaje a Brasil les permitió ampliar su red de contactos y adquirir una visión más global de cómo se aplica la tecnología en otros países. (I)