Edmundo González Urrutia, reconocido por varios gobiernos de América Latina y Estados Unidos como presidente electo de Venezuela, se asiló en España tras refugiarse en la Embajada española en Caracas.
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, confirmó que el opositor abandonó el país con un salvoconducto, gestionado en colaboración con el gobierno español, en busca de «tranquilidad y paz política». González viajó en un avión de las Fuerzas Aéreas españolas, mientras la oposición aún no se pronuncia sobre su exilio.
