
En parroquias como Vilcabamba, Malacatos, Yangana y Quinara, los burros y yeguas son utilizados como animales de carga, pero a menudo han sufrido maltrato debido a la explotación con exceso de peso o extensas jornadas de trabajo. La ordenanza 030-2021 busca cambiar esta realidad, estableciendo regulaciones que limitan el trabajo de estos animales a horas específicas, con el objetivo de garantizar su bienestar y evitar la sobreexplotación, promoviendo así un trato más responsable y digno hacia ellos.
Panorama
En una entrevista con Diario Crónica, José Luis Gálvez, comisario de Ambiente, explicó que, desde hace varios meses, han estado trabajando en la socialización de medidas, en las parroquias del cantón Loja, enfocadas en mejorar las condiciones de animales como burros y yeguas, que son utilizados mayormente en fábricas de panela, en donde la principal forma de explotación que es el exceso de carga, ya que deben transportar grandes cantidades de caña bajo condiciones laborales agotadoras. Ante esta problemática, han iniciado la creación de un catastro que registre a todos los animales de carga utilizados en estos lugares y por personas particulares, con el fin de establecer un control más riguroso.
Este registro permitirá organizar visitas veterinarias en cada parroquia para la realización de exámenes médicos, diagnósticos, y la entrega de medicamentos, asegurando así el bienestar y salud de los animales.
Una de las principales medidas que han implementado es la prohibición de que los animales trabajen jornadas de seis horas continuas, ya que el peso que cargan y las condiciones climáticas pueden afectar gravemente su bienestar. En su lugar, la comisaria planteó que el trabajo debe realizarse en turnos de tres horas en la mañana y tres horas en la tarde, o alternando con otro animal para evitar la explotación. Además, exigirán que cada animal disponga de un lugar adecuado para descansar, alimentarse y tener acceso constante a agua potable, caso contrario se someterán a sanciones.
Según los datos recabados hasta la fecha, han identificado 56 fábricas de panela en las que han contabilizado hasta cinco animales de carga. Sin embargo, continúan recopilando datos del catastro con el apoyo de los GAD parroquiales, y esperan que, hasta el final del mes, obtengan el total de este tipo de ejemplares por parroquia, así como la cantidad de fábricas y las personas que los utilizan.
Una vez completado el catastro, a partir de octubre tienen previsto, junto a los veterinarios, visitar cada lugar para evaluar el estado de salud de los animales, a través de fichas de control que permitirán un seguimiento detallado.
El comisario también señaló que, en lo que va de 2024 no ha recibido ninguna denuncia formal de maltrato animal, aunque continuarán con las campañas de concienciación para prevenir cualquier acto que pueda comprometer el bienestar de los mismos. (I)
