El Gobierno no puede asegurar una disminución de los apagones para la próxima semana

El Gobierno no puede asegurar la disminución de los apagones para la próxima semana. El Ejecutivo había confiado en la llegada de lluvias, a pesar de que el Inamhi había advertido que la sequía continuaría. Inés Manzano, ministra encargada de Energía, señaló que las previsiones cambiaron, lo que hace irresponsable garantizar que el compromiso del Gobierno se cumpla.

La promesa del presidente Daniel Noboa de reducir gradualmente la duración de los apagones a seis horas la próxima semana y a cuatro horas la siguiente está en duda. Según Manzano, el anuncio se basaba en pronósticos climáticos que preveían lluvias, pero el Inamhi había declarado públicamente que la sequía persistiría. Aunque los pronósticos han cambiado, el Gobierno no ha retrocedido en su promesa.

Por otro lado, los planes de instalar nueva capacidad de generación térmica también han sufrido retrasos. Los generadores que debían ser instalados en Quevedo para producir 50 megavatios el 5 de noviembre no estarán listos a tiempo debido a la demora en la llegada de las máquinas desde Estados Unidos, agravada por el huracán Milton y una huelga en los puertos. Manzano no ofreció más detalles sobre el transporte de los 20 generadores adquiridos, ni sobre el tiempo que tomará su instalación, pero confirmó que no entrarán en operación en la primera semana de noviembre.

Estos retrasos agravan la crisis eléctrica del país. Las reservas de agua para la generación hidroeléctrica se están agotando. Para el mediodía del jueves 24 de octubre, el embalse de la hidroeléctrica Mazar solo tenía un metro de agua disponible antes de alcanzar su nivel mínimo. El embalse ha descendido un metro por día durante esta semana. En Coca Codo Sinclair, la situación es igualmente crítica, con el caudal del río Coca en 97 metros cúbicos por segundo por tercer día consecutivo, lo que permite a la hidroeléctrica generar solo 380 megavatios, un cuarto de su capacidad máxima.