La Independencia de Cuenca, el 3 de noviembre de 1820, es un momento crucial en la historia de Ecuador. Inspirados por el ejemplo de Guayaquil, los patriotas cuencanos, liderados por figuras como Tomás Ordóñez y José María Vázquez de Noboa, declararon la libertad de Cuenca tras más de tres siglos de dominio español.
Este histórico acto de liberación incluyó el respaldo popular y marcó la creación de la efímera República de Cuenca. Sin embargo, el 20 de diciembre del mismo año, en la batalla de Verdeloma, los patriotas fueron derrotados, y Cuenca regresó al control español.
Hoy, Cuenca celebra su independencia con orgullo, festividades, ceremonias y desfiles que resaltan su historia y patrimonio. Este año, en el 204° aniversario, las actividades incluyen ofrendas florales y desfiles cívico-militares en lugares emblemáticos como la Catedral de la Inmaculada Concepción y el Parque Calderón, bajo un plan de seguridad especial para el bienestar de los asistentes.
Cuenca, también conocida como “la Atenas del Ecuador” por su aporte cultural y literario, continúa siendo símbolo de lucha y tradición, conmemorando cada año este día como un hito de libertad y memoria histórica.

