
Para nadie es desconocido que el río Malacatos, uno de los dos afluentes que cruzan por la urbe lojana, es el más contaminado y la muestra clara es el mal olor que emana; sumado a que —ciertos días— por las aguas circula gran cantidad de espuma.
La ciudadanía está preocupada con la situación del río, porque, a su decir, las autoridades conocen desde donde viene la contaminación y, hasta la fecha, no han tomado acciones para tratar de limpiar sus aguas. (I)
