Acoso escolar, problemática latente en el sistema educativo lojano

Acoso escolar, un problema que sigue latente.   

Peleas, apodos, insultos y discriminación son algunos ítems que engloba el acoso escolar, problemática latente en las unidades educativas locales; según los padres de familia, supera el 30%. Existen casos donde jóvenes han quedado con secuelas de por vida.

Situación

En lo que va del 2024, varios actos de violencia entre estudiantes han quedado grabados en video, pero uno de los casos que destaca —y cuya angustia continúa— es el de un joven estudiante local que permanece hospitalizado, con pronóstico reservado, en la ciudad de Cuenca.

A él le habrían dado de tomar algún tipo de líquido, lo cual deterioró su salud; tras los exámenes, los galenos le determinaron que tenía intoxicación-deterioro neurológico y desprendimiento de la retina. El hecho aun no es investigado ni tampoco es de conocimiento en la Coordinación Zonal 7 de Educación.

Recordar también que, el año pasado (2023), la vida de una estudiante dio un giro de 180 grados cuando un compañero, mientras jugaba carnaval, accidentalmente le arrojó agua contaminada con un químico, lo que produjo que ella perdiera el ojo izquierdo. Estuvo postrada, por varios días, en cama. Actualmente, sigue estudiando.

Cifras

“Situaciones como esta dan muestra de que el acoso escolar, en diferentes formas, sigue latente en las instituciones educativas y el Estado no ha tomado medidas para frenar el problema”, dijo Verónica García, madre de familia de la Unidad Educativa del Milenio Bernardo Valdivieso.  

Añadió que la problemática del acoso escolar o bullying no solo se registra en la entidad donde estudian sus hijos; es similar en otros planteles. “He conversado con otros padres de familia, quienes me han indicado que asimismo padecen de estos inconvenientes, incluso algunas víctimas han intentado quitarse la vida”, afirmó.

Información oculta

La situación se torna más preocupante “porque pese a conocer de los incidentes —que tras un sondeo superarían el 30%—, muchos de estos graves, no pasan más allá del Departamento de Consejería Estudiantil (DECE) en las entidades que tienen esta área y, en las que no, en los inspectores o rectores el caso culmina, porque el objetivo es evitar el desprestigio del establecimiento”, acotó la madre de familia, quien también es docente.

Acciones

En ese ámbito, la rectora de la Colegio de Bachillerato Beatriz Cueva de Ayora de la ciudad de Loja, Leonor Franco León, señaló que cuando existe un inconveniente entre estudiantes, de cualquier índole, los primeros en actuar son los docentes del DECE, que tratan de solucionar los problemas suscitados.

“En caso de ser necesario derivan al Ministerio de Educación o Junta Cantonal para actuar, debido a que los alumnos son menores de edad”, indicó.

A diario atienden este tipo de incidentes, tanto con estudiantes de la sección diurna como vespertina.

Ministerio

Por su parte, Katy Armijos Arrobo, analista de Educación para la Democracia y el Buen Vivir de la Coordinación Zona 7, acentuó que cada año, al iniciar el período lectivo, solicitan un test escolar, porque manejan protocolos y rutas para varios tipos de violencia, incluido el acoso escolar. El propósito es que los niños y niñas puedan identificar estos casos, ya que está tan naturalizado el burlarse, reírse o colocar apodos entre estudiantes, que lo ven como algo normal.

“Siempre, con campañas que hacemos en todo el año escolar, buscamos cuál es el fondo, para que el estudiante actúe así; puede ser que viene del hogar o vivió un trauma”, declaró.

Reveló que al suceder el hecho (violencia), según los indicadores con prevalencia entre alumnos hombres y en un alto porcentaje en las afueras de las unidades educativas; activan los protocolos y rutas. “Para el tema justicia, la Ley Orgánica de Educación Intercultural establece que son inimputables los menores de 14 años, pero sí se puede aplicar una falta disciplinaria, porque es una medida que permite restituir los derechos tanto de la víctima como del presunto agresor”, refirió.

Además, notifican a la Junta Cantonal y a la Junta de Resolución de Conflictos, que existe en cada distrito, para tomar las medidas disciplinarias: derivar al Ministerio de Salud Pública, campañas en el establecimiento donde se produjo el caso, acompañamiento domiciliario y a la familia. Y, como último recurso, cambio de plantel y darle seguimiento para que no vuelva suscitar el inconveniente. (I)

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Dato

Según padres de familia, el acoso escosar supera el 30% en los planteles locales.

DECE, primera entidad en actuar.

Casos se reportan mayormente entre estudiantes hombres.

Último recurso: el estudiante agresor es cambiado de establecimiento.