
El cisneño Geovanni Macas Carrión lleva más de 24 años en el mundo de la escultura y los murales. Viene de una familia de músicos, pero el amor por el dibujo y la creación de obras, lo llevó a especializarse en esta rama.
Inicios
Él es oriundo de la parroquia El Cisne, cantón Loja. En su pueblo estudió la primaria y secundaria; luego, en la Universidad Nacional de Loja (UNL) obtuvo el título lo que hoy es Artes Visuales.
“Durante mi formación académica pude realizar una exposición de escultura junto a Víctor Lavanda y la dirección de Boris Salinas, en la Puerta de la Ciudad”, refirió.
Desde ese entonces ha tenido la oportunidad de armar pesebres, escenografías, realizar murales y, últimamente, ha trabajado en la construcción del pesebre en la iglesia Catedral.
“En esta obra, que me tomó 2 meses aproximadamente, realice las 2 imágenes (María y José), de gran tamaño. Inicié con el armado de los retratos gigantes con estructura y luego la colocación del barro y paja de ciprés, material traído de Malacatos”, dijo.
Añadió que fue complejo realizar la escultura, más cuando es en formato grande, ya que debe existir la concepción del dibujo y diseño claro, para que las escalas no se distorsionen.
Obras
Durante los más de 24 años de trayectoria en las artes plásticas, también ha desarrollado pintura mural en formatos grandes, por ejemplo, en Paltas.
“Una obra que me dejó marcado fue una imagen en la iglesia Divino Niño, del sector Época, al sur de la ciudad de Loja, donde realicé una escultura de 5 metros del Niño Jesús”; fue elaborada con fibra de vidrio, cuyo material es muy resistente.
“Cuando ejecutaba los trabajos, mucha gente creyó que el artista era de otro país, Italia. Loja tiene buenos artistas y escultores, cuyos proyectos están dentro y fuera del Ecuador”, afirmó.
Considera que la satisfacción más grande es lograr una conexión de la obra con la gente —cuando llega y se asombra al ver los murales o esculturas—; “esa es la parte fundamental de todo artista, tocar los sentimientos de las personas”, acotó. (I)
